“Hay muchos emprendedores que pierden la paciencia al comenzar su emprendimiento”, señala Eduardo Olmedo Prado, director de dos compañías nacionales. Usualmente, agrega, que los novatos suelen ponerse metas muy grandes en periodos muy cortos de tiempo, las cuales no siempre se suelen cumplir, por lo que terminan abandonando sus proyectos.

Sin embargo, según Kumar Mehta, autor del libro The Exceptionals: How the Best Become the Best and How You Can Too (Los excepcionales: cómo los mejores se convierten en los mejores y cómo tú también puedes), es posible prosperar en cualquier emprendimiento si las metas propuestas son pequeñas y alcanzables. Y no es algo que solamente se pueda aplicar en los negocios.

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La regla del 1%

En una entrevista dada por Kumar Mehta en el medio internacional BBC, describió de qué se trata la regla del 1 % y cómo se puede aplicar a la vida. Allí describió como “excepcionales” a aquellas personas que por su trabajo y esfuerzo sobresalen del común denominador de la población. En esa categoría entran empresarios, políticos, científicos, deportistas, entre otros.

El factor común entre ellos, según relata el experto, es que todos han buscado mejorar poco a poco en lo que hacen. Curiosamente, la invención de esta regla proviene del mundo del deporte, precisamente de David Brailsford, entrenador del equipo británico de ciclismo y que consiguió grandes logros para aquel país aplicando un sistema de mejora progresiva en donde se mejoraría en un 1 % las capacidades del equipo en cortos periodos de tiempo.

Con aquel método consiguió dos medallas de oro en los juegos olímpicos de Atenas 2004 y ocho medallas de oro en Pekín 2008. “Se ha establecido una simple regla que puede ayudar a cualquier negocio a prosperar, la famosa regla del 1%, la cual establece que las pequeñas mejoras en su conjunto se pueden convertir en grandes logros. Para aplicarla, la paciencia debe ser la mejor amiga de los emprendedores”, señala Eduardo Olmedo Prado.

La aplicación en el mundo de los negocios

A pesar de que tiene su origen en los deportes, la regla del 1% es aplicable a prácticamente todas las cosas. En el caso de los negocios, resulta muy útil a la hora de proponerse objetivos realmente alcanzables al momento de comenzar un emprendimiento. Para ejemplificar, se tomará el caso de un negocio de ropa basado en las redes sociales.

El o la dueña del negocio necesitará una buena cantidad de seguidores en sus redes para poder incrementar sus posibilidades de venta. En este caso, una buena meta a proponerse es que diariamente se dedique a conseguir 10 seguidores para su tienda online, lo que a fin de cuentas, podría significar unos 70 seguidores nuevos a la semana, algo que a final de año se traduce en 840 nuevos.

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Pero no todo son seguidores, ya que en un negocio e indicador de ganancias es el que más cuenta. En este ejemplo, el emprendedor o emprendedora podría proponerse cada mes incrementar un poco más sus ganancias, con el objetivo de invertir en más ropa y seguir aumentando las ganancias en el futuro. En este caso, la meta final es expandir el negocio gracias al aumento de capital.

“La metas de quienes inician en los negocios deben ser ambiciosas, pero a largo plazo. Alguien que vende maníes en una esquina de la calle puede plantearse como meta ir subiendo las metas semana a semana un 1 %. Al final del año podrá invertir en otro carro para la venta y hacer crecer su negocio. Su meta final puede ser la de crear una franquicia como lo hizo el popular Conejo”, indica Eduardo Olmedo Prado.

El descanso también es necesario

De igual forma, los expertos señalan que el descanso también es necesario para sacar adelante cualquier negocio. Al ponerse metas constantemente y vivir pensando siempre en cumplirlas, las personas pueden gastar más tiempo del que deberían y perder gran parte de su energía en generar nuevas ideas, algo fundamental para cualquier emprendimiento.

Es por eso que el descanso resulta indispensable para despejar la mente y reflexionar sobre el futuro del negocio. “No todo es trabajar cuando uno comienza un emprendimiento. Es cierto que en el inicio quizás habrá que disponer de más tiempo para sacar adelante una idea y posicionarla en el mercado, pero con el tiempo, el emprendedor debe saber delegar tareas, por un tema de salud mental”, explica Eduardo Olmedo Prado.

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