Emprender no es un camino fácil y muchos jóvenes de hoy en día lo saben: se necesita tiempo, dinero y mucha paciencia para alcanzar el éxito.

Como para cualquier emprendedor, el comienzo es una de las partes más difíciles bien sea por la falta de conocimiento como por la poca disposición de tiempo. Además, las labores son sumamente pesadas y demandantes en especial cuando aún no se cuenta con un equipo consolidado.

“Además de estar motivado y mantener los pies en la tierra, es vital que la persona que emprende tenga sus objetivos claros. Eso quiere decir que sepa de qué se tratará su negocio y elabore un plan de negocio para eso, de forma que no sea vea superado por el nerviosismo y no comprometa sus platas personales”, afirma Uri Martinich, director de la agencia seo ROI.

Al estrés también hay que sumar las finanzas personales, que juegan un papel fundamental dentro del mundo del emprendimiento. Cuando se tiene un buen manejo del dinero tanto personal como profesional, los ingresos de tu emprendimiento no se verán afectados.

Invertir inteligentemente, gastar lo indispensable para el crecimiento del negocio, ordenar el dinero para ser distribuido según todos los gastos demandados por el negocio, entre otros aspectos. Pero, ¿cómo mantener un orden financiero para no perjudicar a mi emprendimiento?

Aquí te contamos los aspectos básicos del emprendimiento:

Edúcate

Dedica tiempo valioso a leer e informarte acerca de finanzas, de manera que puedas administrar tu dinero de manera inteligente.

Existen muchos libros e incluso blogs que orientan a las personas acerca del tema, tanto para tener una relación más ordenada con el dinero como para organizar las finanzas de su negocio.

Si sientes que necesitas más ayudas no dudes en contratar a un contador o coach financiero, este te orientará en el tema y te ayudará a organizarte.

Conoce siempre tu capital

Revisa contantemente el dinero del que dispones y evalúa como ha aumentado o disminuido con respecto a la última vez que revisaste.

Para tener estos datos utiliza un agenda donde puedas registrar todos tus ingresos y movimientos financieros, desde lo que recibes y cuando lo recibes hasta lo que gastas y con qué regularidad lo haces (por muy mínimo que sea, incluso comprarse un dulce cuenta como gasto).

Establece un presupuesto

Ponte un monto fijo mensual de lo que quieres y necesitas gastar, considerando todos los gastos básicos para cubrir tus necesidades y las de tu negocio.

Asegúrate de que lo que gastes nunca sea mayor a esto y de serlo cerciórate de que no sea demasiado, de manera que no vaya a implicar un desequilibrio grande dentro de tus finanzas.

Es posible utilizar herramientas digitales como aplicaciones que hacen este trabajo mucho más fácil y práctico, además de mantenerte permanentemente actualizado.

Paga deudas

De tener pagos pendientes establece un plan para cancelar todas las deudas, lo ideal es estar lo más limpio posible en relación a este tema.

Comienza haciendo una lista de todas tus deudas (tarjetas de créditos, educación, auto, deudas personales) y ordénalas por orden de prioridad, es decir, la que más intereses pueda generar es la que debe ser cancelada primero.

Cuenta siempre con una capital

Quedarse sin nada de dinero nunca es una opción, por más fe que le tengas a tu emprendimiento no debes confiarte nunca de los ingresos que este te genera mes a mes.

Es fundamental contar con una capital que puedas tener guardada en caso de emergencias, en especial para los momentos más bajos y menos favorecedores de tu negocio.

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