Por Catalina Marchant
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Domingo 3 de octubre y la realidad golpeaba fuertemente a Danays Hernández y su familia, que con tristeza afrontaban la temprana partida de Brunito, quien sería el primer hijo de la joven de 21 años junto a su pareja Francisco Sotelo. Lo que se supone sería una celebración, tanto por el cumpleaños de Danays como por el nacimiento del bebé, terminó siendo una pesadilla.

“Mi hija, el miércoles 29 de septiembre, ingresó a las 12:30 del día al Hospital Luis Tisné y la dejaron hospitalizada porque ella estaba con trabajo de parto, ya que empezó a perder líquido desde las 5 de la madrugada el mismo día”. Una vez dentro del recinto, “le dijeron que le iban a inducir el parto a las 5 de la tarde, pero no pasó nada. Así fue todo el miércoles, hasta el jueves a las 2 de la tarde, cuando le dieron un cuarto de pastilla para la inducción“.

“Pasaban las horas, seguía perdiendo líquido y se le reventaron las membranas”.

Ese es el relato inicial de Daniela Villacura en conversación con CHV Noticias, abuela de Brunito y madre de Danays. Según cuenta, a eso de las 8 de la noche del jueves dejó de tener noticias de su hija ya que apagó el celular al ser llevada al sector de preparto. “Le dejaron una matrona a cargo del monitoreo, pero ella no iba a verla. Pasaron las horas hasta las 2 de la madrugada del viernes, y se dieron cuenta que el niño no tenía latidos. Por eso la llevaron a urgencia a pabellón” y le realizaron una cesárea de emergencia.

Pero ya no había nada que hacer, el bebé había muerto por causas que más adelante indagaremos en relación a la autopsia.

De parte del hospital no hemos recibido ninguna explicación, nunca nos llamaron. El primer día que fui a ver a mi hija no me dejaban entrar, alcé la voz y dije que no me sacaban si no me dejaban verla. Ahí salió un doctora a hablar conmigo, pero solamente a darme consuelo”, plantea Daniela, detallando que durante el tiempo restante de la hospitalización, Danays fue visitada por una asistente social, psicólogos y matronas.

La familia denuncia que en total fueron 39 horas de trabajo de parto, un hecho que podría haber terminado de una forma completamente diferente. “Pudieron haber hecho la cesárea horas antes o quizás una hora antes, y no estaríamos contando esta pesadilla”, dice.

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Bruno solo pudo ser visto por su madre y padre tras la cesárea. Pero “a mi yerno lo hicieron entrar después que al niño lo sacaron, luego de la operación. Nunca nadie se acercó y le dijo ‘va a nacer tu hijo’. Después que el niño salió muerto, lo llamaron y le explicaron que su hijo no había resistido”, asegura Daniela. Incluso explica que a Fernando “le dijeron que aprovechara de sacarse fotos porque no iban a ver al niño nunca más, eso se lo dijo la matrona. Por eso tenemos fotos del niño y va a ser el único recuerdo que tendremos de él”.

“Son, no sé, cavernícolas. No lo puedo explicar. Cómo se les ocurre, si ni en su sano juicio debieron haberlo hecho. Nos impacta todo esto, nos tiene destrozados. Mi hija estuvo de cumpleaños el domingo, y cuando debimos estar cantándole y celebrando el nacimiento de Brunito, pasó esto”, explica acongojada Daniela, quien sostuvo que demandarán al hospital por lo ocurrido. “Van a pasar quizás años, pero queremos tener una respuesta y hacer justicia”.

“Brunito merecía venir a este mundo porque estaba lleno de amor. Me imagino su angustia como guagua de querer salir, poder salir a respirar, y no se le permitió por una negligencia”, sentencia.

Más denuncias

En medio de la indignación, la pena y la rabia, esta familia se organizó y realizó una denuncia masiva mediante redes sociales. Posterior a ello, convocaron a una manifestación en las afueras del recinto y que estuvo pactada para la mañana del pasado lunes, hasta donde habrían llegado otras personas que sostienen haber sido víctimas de negligencias dentro del Hospital Luis Tisné.

Así lo plasma Daniela, quien explica que el abuelo de Mateo, otro niño nacido muerto en el centro médico, llegó hasta el lugar para contarles lo que había vivido su hija en el parto. “Estuvo 36 horas con trabajo de parto y la tuvieron seis horas con la guagua muerta en su guatita”, asegura le dijo el hombre en cuestión. Una familia que también habría iniciado una demanda contra el hospital por este suceso.

Otro caso fue el de una “niña haitiana que por ser extranjera no la quisieron atender y se le murió la guagüita. Todos esos relatos son de gente que nos ha escrito por Instagram y Facebook”, plantea la abuela de Brunito.

Un tercer caso relata Daniela, y se trata de una pérdida cercana que azotó al mismo núcleo familiar y en el mismo hospital. “Mi sobrina, en mayo, perdió a su bebé de casi cuatro meses. Ella consultó porque tenía mucho dolor pélvico y tenía desprendimiento de placenta baja, y el médico que la atendió le dio Progendo, una pastilla que se supone era para afirmar al bebé y la placenta. Pero la pastilla fue abortiva y en cuestión de horas perdió a su guagua”.

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Se refiere a Jennifer Iturrieta, quien también tomó contacto con CHV Noticias. Sobre su caso, afirma que “se me murió mi hijo por lo mismo, porque me dejaron esperando”, motivo por el cual ahora más que nunca quiere alzar la voz para denunciar lo que le ocurrió a Danays. “Hemos protestado afuera del hospital y nadie hace nada, se quedan ahí mirando”, dice.

Daniela asegura que fue Jennifer quien supo identificar que algo malo y extraño estaba ocurriendo, por lo que decidió llamar a Carabineros y así dar paso al proceso investigativo que culminaría con una acción judicial.

*****

El hospital, por su parte, entregó su versión de los hechos frente a este caso. Pero en relación a las demás denuncias enunciadas por la familia afectada y recolectadas mediante redes sociales, indicaron que este es un recinto que “atiende a una gran cantidad de mujeres. Los problemas de malformación ocurren, accidentes obstétricos también ocurren permanentemente, es parte del quehacer clínico y no solo de este hospital“.

“Independiente de lo que pueda haber ocurrido, hay formas de expresarse, y nos hemos acostumbrado muy mal en este último tiempo. La rabia la expresamos rompiendo vidrios, provocando malestar a otras personas… y ese grupo de personas que vino a protestar, a decirle a las mujeres en redes sociales que aquí se mueren niños (…), siento que es casi una maldad porque inseguriza mucho a las mujeres en general, y hace un desprestigio del sistema público en forma injusta. No dudo que se cometan errores, seguramente los hay, pero hay que juzgarlos en la justa medida y con los datos que hay“.

Hospital Luis Tisné

Quien fue la responsable de entregar la versión del recinto en cuestión, fue la doctora María Angélica Silva, subdirectora médica del Hospital Luis Tisné. En CHV Noticias, entregó los detalles del procedimiento relacionado a Danays Hernández, manifestando en primer lugar que lamenta y comprende “el dolor de la familia y cómo ellos lo ven”.

Sobre la mujer, especificó que se trata de una paciente de 20 años- en ese entonces-, de la comuna de Peñalolén, sana, con un embarazo controlado y cuyo ingreso al centro médico se concretó el 29 de septiembre “con una observación por una rotura prematura de membranas. Eso significa que había percibido la pérdida de líquido”.

“En ese momento es atendida en la urgencia del hospital, y luego del examen en que se ve que estaba la parte de abajo de las membranas intactas, sin pérdida de líquido y sin actividad de inicio de trabajo de parto, la paciente se lleva a una unidad de alto riesgo obstétrico donde se monitorea y observa la evolución. Luego, se espera de acuerdo a las normas algunas horas para ver si se inicia el trabajo de parto”, añade la doctora Silva.

“En ese intertanto en que la madre se encuentra hospitalizada, a ella se le pregunta y firma un consentimiento informado por el cual es consultada si ella quiere esperar su parto espontáneo, que puede tardar unas horas, o si quiere ser intervenida. A lo cual la madre dice que quiere tener un parto normal, es decir, vaginal, y para eso firma el documento”.

Sin embargo, Danays manifiesta a través de su madre, Daniela, que la firma mencionada no es cierta.

El trabajo de parto en sí, indica, duró aproximadamente 10 horas, lo que estaría dentro del rango normal. Pero previo a ello, asegura que Danays estuvo monitorizada permanentemente, y que al momento de notar que no había avance en su estado, “se inició por indicación médica toda la metódica que hay que usar para el inicio de este trabajo”.

Todo iba bien, hasta que “30 minutos antes del nacimiento es cuando se produce este accidente obstétrico que no sabemos cuál es la causa, donde se ve en el monitoreo que descienden los latidos cardíacos y entonces la matrona llama al médico, él viene y proceden a la operación de urgencia. Cuando se produce el nacimiento, se constata que los latidos habían desaparecido y al hacer reanimación, este recién nacido no se recupera. A eso se le denomina óbito fetal“.

La subdirectora del hospital sostiene que a la madre se le ofreció ayuda psicológica además de acudir al Servicio Médico Legal para realizar la autopsia. En cuanto a las medidas adoptadas en el recinto, explica que se realizará una revisión clínica que podría derivar en una investigación, y en caso de que se determinen responsabilidades o negligencias, dar paso a un sumario.

Respecto a la ausencia de Francisco, padre del bebé, durante la cesárea de emergencia, la doctora Silva precisa que todo se debió a la urgencia del caso. “Cuando te llaman porque una paciente tiene latidos bajos, los que están en pabellón o viendo a otras personas dejan todo y van a resolver eso. Lo que tratas de hacer es salvar la vida de una guagua y de una madre, no ver si están los familiares cerca. Yo entiendo que es terrible y que le hubiese gustado estar ahí, pero lo llaman cuando se produjo el nacimiento porque no había otra manera”.

La denuncia de Daniela, madre de Danays y abuela de Brunito, es detallada en cuanto al seguimiento de los hechos, sustentada por el propio relato de su hija, protagonista del suceso. Sin embargo, la representante del hospital alude a que “creo que ella no tiene suficientes antecedentes y hay mucha especulación en esto. Los antecedentes están disponibles para la madre por ley de deberes y derechos de los pacientes. Creo que son percepciones de la gente, pero lo que está en los registros y monitoreos es lo que realmente es, porque ese es un registro que no se puede alterar”.

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Proceso investigativo

“Mi sobrina llamó a Carabineros. Por ella empezamos a darnos cuenta que estaba pasando algo raro y no era normal. 39 horas de trabajo de parto no es normal, jamás”, dice Daniela.

Ante esta alerta a las autoridades, llegaron funcionarios de la tenencia de San Luis, quienes contactaron a la Brigada de Homicidios de la PDI. Fueron estos últimos los responsables de hablar con la subdirectora del hospital, María Angélica Silva, acompañados también presuntamente por un equipo médico propio. “No encontraron concordancia con lo que estaban hablando, por ende, el prefecto habló con el fiscal y dieron la orden de sacar al bebé del hospital”, relata la abuela.

Por contraparte, Silva argumenta que “nosotros mismos le habíamos sugerido a la madre llevar el cuerpo al Servicio Médico Legal. Cuando se negaron, les ofrecimos la autopsia dentro del hospital. La PDI dijo que mejor que no, porque correspondía hacerla al SML por la denuncia por cuasidelito de homicidios. Fue así que vieron el cuerpo, e incluso hablamos con la jueza que emitió la orden, y lo derivaron al SML. Pero ese es un procedimiento legal de los hospitales, no es porque nadie sospeche nada“.

Dentro de las declaraciones cruzadas, Daniela hace mención a un hecho que llamó profundamente la atención. “A mi hija le ofrecieron incluso cremar al niño gratis. Entonces qué quieren, ¿tapar evidencia? Le ofrecieron eso y dijimos que no”.

Al respecto, la subdirectora del hospital admite desconocer dicho ofrecimiento, “porque aquí dentro del hospital, en apoyo de las madres que pierden a sus bebés, hay una serie de cosas que se hacen para que ella guarde recuerdos. Le preguntaron si podían poner las patitas y manitos en una placa de yeso, si quería que le cortaran un mechón de pelo -objetos que Danays efectivamente sí recibió. Pero no sé si se ofrece una cremación. Hay algunas mamás que lo piden, y no sé si fue el caso de ella“.

La teoría de la familia que apunta a una presunta negligencia en el caso, se vería sustentada por el relato que recibieron por parte de otra pareja que estuvo junto a Danays en la sala de preparto. “La niña que tenía que ver el monitoreo no iba nunca porque nos acabamos de enterar, por un llamado de la pareja de una paciente, que los funcionaros del hospital estaban en un cumpleaños. Dejaron a las mamitas solas y ellos en un cumpleaños”, cuenta Daniela.

Asegura que las pruebas del hecho están, y que la celebración se habría hecho notar por comentarios entre el personal al momento de atender a las pacientes. Ruidos y conversaciones que estarían grabadas y que darían paso a una denuncia por parte de la segunda pareja implicada, ya que ahora esa mujer se encontraría hospitalizada en otra clínica por problemas asociados a su parto en el Luis Tisné.

Silva aborda este eje y explica, nuevamente, que “nosotros tenemos el registro completo del monitoreo, en todo momento, y dentro del análisis clínico se hace una curva de tiempo donde se ve dónde estuvo cada una de las personas en el momento en que se produjo el accidente. En la revisión, el equipo médico estaba en pabellón porque había una cesárea, y otra madre que hubo que operarla por una patología (al momento en que las pacientes estaban en la sala preparto)”.

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Sin embargo, no descarta totalmente la celebración de este cumpleaños. “Podría haber sido en otra parte, no tengo la menor idea, no pondría las manos al fuego por eso porque uno no está durante la noche. Pero creo que son especulaciones”.

Luego de que la PDI retirara el cuerpo de Brunito, Daniela afirma que solicitaron estudios de placenta la autopsia. El primero de ellos no se habría realizado, pero el segundo sí y arrojó resultados contundentes.

Autopsia

Al cierre de la nota, Daniela Villacura indica que este miércoles 6 de octubre la familia recibió los resultados de la autopsia correspondiente.

“Entregaron a Bruno y el médico forense le dijo a mi hija que netamente fue negligencia médica. Era un niño completamente sano, y se lo recalcó, todo fue una negligencia”.

En términos específicos, asegura, la muerte del bebé habría sido provocada por un daño perinatal. Revelación que provocaría, con mayor ahínco, que la familia de Danays presente finalmente la denuncia contra el Hospital Luis Tisné ubicado en Peñalolén.

Por lo mismo, organizaron una nueva manifestación en las afueras del recinto que esperan llevar a cabo a las 9:00 de la mañana de este jueves.

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