Por Mauricio Palma Prat
Publicado por Mauricio Palma

Toda intervención quirúrgica trae consigo un grado de riesgo asociado. En estos casos, el o la paciente elige entregarse al profesionalismo de un médico que le haya otorgado la confianza necesaria o, en el caso de la atención pública, en el médico que le haya tocado por asuntos del azar.

Este fue el caso de Yasna Cortés Cáceres (31), quien decidió operarse las trompas de Falopio en el Hospital de Quilpué. Quería ligárselas para no tener más hijos aparte de los cuatro que ya tiene -esto al menos por un tiempo-. Sin embargo, jamás imaginó que la intervención saldría mal y quedaría con un grave e incómodo problema: hoy en día defeca por la vagina.

Así, tal cual. Porque más allá de lo insólito, esta situación le está generando serios problemas no solo de salud, sino tmabién emocionales y económicos. Yasna actualmente está con atención psicológica en el Cesfam de Pompeya y tampoco puede trabajar.

A causa de esto, arrastra una bolsa médica que le permite realizar sus necesidades por la boca del estómago y evitar el tránsito hacia su zona vaginal. Estas bolsas tienen un valor elevado: cada una cuesta $4 mil y debe utilizar tres o cuatro al día. Es decir, gasta alrededor de $400 mil mensuales solo en este utensilio médico.

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Acusa negligencia y falta de atención hospitalaria

En conversación con CHVNoticias.cl, Cortés Cáceres contó detalles de la intervención en la que le extirparon las trompas de Falopio sin su autorización. A esto, se agregó una fístula que quedó tras un corte que sufrió en plena cirugía.

La operación fue realizada el 12 de octubre de 2017 y hasta la fecha que se contactó con este medio, a comienzos de septiembre de este año, el hospital no había dado una solución efectiva.

Con temor, Yasna confiesa que la complicación más grave, además de la incertidumbre de si podrá tener hijos nuevamente, es lo que sucede en su intestino grueso, ya que, de alguna manera, el corte y la misma operación le provocaron una inusual anomalía en su cuerpo que la obliga a expeler materias fecales por su vagina.

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A lo anterior se agrega que, cada vez que asiste al hospital producto de una crisis, solo le dan calmantes y la dejan internada hasta que se disipen las dolencias. Luego le dan el alta, pero no la derivan a otro recinto ni han tratado de intervenirla otra vez para buscar una solución definitiva.

Del mismo modo, asegura que en el Hospital de Quilpué han intentado bajarle el perfil a esta negligencia, tratando de evitar que su caso se masifique. Por otro lado, ni siquiera recibe atención especial, puesto que debe pedir hora como cualquier paciente y esperar varios meses para ser atendida.

La rápida respuesta del hospital (tras hablar con CHV)

Solo bastaron un par de días tras el contacto que CHVNoticias.cl tuvo con el hospital para que el director del recinto llamara directamente a Yasna, preocupado por su caso.

La paciente -cuyo sustantivo se aplica sobremanera- fue contactada por el recién asumido director Alejandro Alarcón Landerretche, quien le prometió realizar los trámites necesarios de aquí a un par de semanas más.

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Una de las ideas sería que Yasna fuera trasladada al Hospital de Viña del Mar, con mayores instalaciones y recursos, para que la atienda un especialista a modo de determinar las opciones para ser intervenida nuevamente y así corregir los errores de la primera operación.

La respuesta del Hospital de Quilpué es al menos esperanzadora: tras un año de espera, por fin se está realizando algo concreto para mejorar la salud de la paciente.

No obstante, hay varias incógnitas que se plantea la joven madre debido a los múltiples malestares y problemas que lleva consigo. ¿Qué tipo de operación podrá revertir el hecho que le hayan cortado las trompas de Falopio? ¿Cómo se resolverá su daño en el intestino grueso que la dejó defecando por la vagina? ¿Habrá algún tipo de sanción para la doctora que la operó? Y lo más importante: ¿Podrá recuperarse y llevar una vida normal?

Las respuestas a estas interrogantes solo podrán conocerse una vez que se le realice la anhelada intervención y ver cómo evoluciona, esperando que esta vez no haya errores que lamentar ni luego tener que recurrir a un medio de comunicación para recibir una solución efectiva.

Actualización: Comunicado oficial del hospital

La dirección del Hospital de Quilpué, por medio de su  área de comunicaciones, emitió una respuesta en relación al caso de Yasna Cortés, donde manifestó el interés de resolver las dificultades que ha debido vivir la paciente durante todo un año.

Para tal propósito, se constató la posibilidad de trasladarla al Hospital Gustavo Fricke, un establecimiento que puede otorgarle mejores prestaciones para un tratamiento efectivo.

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