Por Bárbara Matelunas Salinas

En medio de la crisis sanitaria y económica que ha traído consigo la pandemia del coronavirus a nuestro país, miles de familias chilenas deben sobrevivir día a día enfrentando situaciones completamente adversas.

Es el caso de una madre y su hijo, que viven de allegados en la casa de su hermana, en la comuna de La Florida.

El COVID-19 dejó a Ingrid Marchant (54) sin trabajo, comerciante que por la pandemia no puede salir a la calle. Ella no tiene ningún otro ingreso más que su pensión de viudez, la cual no supera los $94 mil, a la que suma otros $74 mil que recibe como ayuda para enfrentar la discapacidad de su hijo.

Franco tiene 15 años, es el menor de tres hermanos y sufre una serie de enfermedades, que hacen que los gastos que debe enfrentar Ingrid, entre alimentos, insumos básicos y remedios, sean extremadamente altos.

En un verdadero drama lo que vive esta familia, pues ahora suman que ambos están contagiados por el virus.

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“Me gasté todos mis ahorros”

La esperanza de vida de Franco era de tan sólo 6 años, hoy ya tiene 15. Según nos cuenta Ingrid, el adolescente sufre ocho patologías. “Es electrodependiente, oxígeno dependiente, el Franco tiene hipotonía muscular, es hipersecretor, hace neumonías aspirativas, tiene apnea del sueño, entre otras enfermedades”, enumera la angustiada madre.

Vivir con Franco requiere de la entrega total de Ingrid, una misión difícil, pues ella no recibe ayuda económica del padre. Entre movilización, medicamentos, pañales, comida y otros gastos a la semana, ella gasta, por lo bajo, $140 mil aproximadamente.

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Como hoy está sin trabajo, difícilmente puede costear los tratamientos de su hijo: “Toma muchos remedios, ahora está sin l-carnitina, porque no tengo la plata para comprarla y tampoco puedo salir“.

Esta madre nos dice desesperada: “ya no tengo plata para pañales, ni para leche, ni para nada. Porque no puedo salir a trabajar. No tengo cómo juntar plata, porque lo que tenía de ahorro lo gasté y lo gasté en mi hijo“. Su situación ya no da para más.

“¡Necesitamos ayuda!”

La pandemia golpea duro la vida de Franco y su madre. Desde marzo han debido sobrevivir a este complejo panorama, un escenario que hoy es mucho más complicado porque ambos son COVID-19 positivos.

“Es terrible, yo me contagié porque a pesar de todas las carencias yo ayudo a mucha gente, y en una de esas visitas a casas me contagié y contagié a mi hijo” relata Ingrid.

Es que esta mujer, a pesar de los problemas que enfrenta, se dedica a ayudar a otros en medio de la pandemia. Fue justamente ahí en donde se contagió, hace ya más de una semana. Hoy, ella y su hijo ya casi completan 10 días con la enfermedad, pero afortunadamente pereciera que están mucho mejor.

El virus fue lo peor que me pudo haber pasado, cuatro días que fueron caóticos, sin dormir nada, la prioridad siempre fue el Franco“, nos relata esperanzada en que ambos se recuperarán.

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Pero aun saliendo de la enfermedad, esta madre y su hijo seguirán viviendo una compleja situación económica, pues si bien han recibido cajas de mercaderías, kits de emergencia entregados por el municipio y visita de doctores a su domicilio, no es suficiente para superar el problema que enfrentan. Les urge comprar pañales y leche “Ensure” que es la que consume Franco.

Quienes quieran ayudarla pueden hacerlo contactándose al celular +56 9 37600539 o a la siguiente Cuenta RUT a nombre de Ingrid Marchant:

  • Ingrid Marchant
  • Rut: 11.632.709-0
  • Cuenta RUT BancoEstado: 11.632.709
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