Por Mauricio Palma Prat

Parece un mal de nunca acabar. Los captadores ilegales de pasajeros para taxis, también conocidos como “hacheros”, siguen funcionando cada vez con más poder en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez (AMB). Recientes denuncias han alertado que hoy existe la tormenta perfecta para que éstos proliferen: la fiscalización es insuficiente, las multas son menores y Carabineros se siente de manos atadas porque solo puede infraccionarlos.

Ante esto, los taxistas autorizados del aeropuerto acusan que tras más de un mes desde que el gobierno informó mejoras en la fiscalización al transporte informal y formal autorizado, esto no ha sucedido. Ahora sigue la misma historia o incluso peor, ya que habrían llegado más taxistas piratas y hacheros al aeropuerto.

Sin ir más lejos, los taxistas de Nuevo Pudahuel grabaron en abril a un ciudadano extranjero, quien al bajar de su avión fue inmediatamente abordado por captadores. El hombre los siguió ya que iban con un cartel bastante elaborado y profesional, además de contar con un carnet colgando a modo de credencial. Esto lo llevó al engaño, pero se dio cuenta cuando trataron de cobrarle $60 mil por una carrera hasta el Hotel Atonn en Vitacura, la que normalmente no cuesta más de $25 mil.

Lee también: “Hacheros” en el aeropuerto: A pesar de las denuncias conductores ilegales siguen operando impunes en el terminal aéreo

Esta situación es pan de cada día en el principal terminal aéreo de Chile. Un escenario que no solo complica a los usuarios, sino también a la gente de transportes que ahí trabaja.

En el gremio de taxistas turismo existe molestia debido a que se prometió un aumento en la dotación de fiscalizadores. Incluso, se estaría generando un acostumbramiento de ver a los taxis piratas y a los hacheros en recintos del aeropuerto.

A principios de 2019, un equipo de CHV Noticias ingresó con cámaras al terminal aéreo para conocer el “trabajo” de estos captadores, donde se logró constatar la impunidad con la que operan. Carabineros poco puede hacer ya que la ilegalidad que ellos cometen para la ley actual solo es considerada como una falta y no un delito.

Por lo tanto, la sanción se reduce a multas que los infractores terminan pagando en las arcas fiscales con dinero de turistas. La plata sigue su curso y rebalsa por otros lados, alejándose de los taxistas establecidos y los enrolados que trabajan de manera legal.

La vía controlada al descontrol

La empresa de taxi turismo del AMB lleva varios años en franca decaída. Esto debido a la competencia leal y desleal que alberga el aeropuerto. La desleal es sin dudas la que ellos quieren erradicar o, al menos, aminorar.

Para Dagoberto Valderas, el recién asumido presidente del gremio de taxi turismo, el desorden ha ido en aumento y le recae con culpa a Maxximiza, la concesionaria encargada del enrolamiento de taxistas. “No se cumplen los protocolos de las bases de la licitación. Ellos siempre están con problemas… hay poco abastecimiento de autos a pesar de que tienen una cantidad gigantesca de enrolados. Es una verdadera vía descontrolada”, dice.

Dagoberto Valderas y el gremio de taxi turismo.

La historia de Maxximiza nace en 2014, cuando la firma obtuvo la concesión para enrolar a los taxis particulares que quisieran realizar carreras desde y hacia el aeropuerto. Aquí surgió la llamada “Vía Controlada”, la que en sus inicios tenía un espíritu de libre competencia, que favorecería el mercado y al usuario. Sin embargo, han surgido distintos problemas que han impedido el correcto funcionamiento del servicio de transportes.

Lee también: Patentes provisorias: La nueva técnica de los taxistas en el aeropuerto para eludir pagos en autopistas

Hoy en día hay un número aproximado de 14 mil taxis particulares enrolados por la concesionaria. Con esto Maxximiza cobra un mínimo de $2.650 por cada ingreso al parque de estacionamientos, lugar donde muchas veces los taxis particulares se quedan a la espera de captar algún cliente ya dentro del aeropuerto.

Acá es donde se produce uno de los problemas más notorios y crecientes: los captadores ilegales, quienes andan a pie y  se encargan de abastecer a los taxis informales de pasajeros -vengan de donde vengan-. Ellos suelen buscar viajeros que no hablen español, más aun si tiene “pinta” de adinerado; aquel es el cliente ideal para estafar.

Hacheros con sus carteles captando en instalaciones del aeropuerto.

Por su parte, el gremio de taxistas de turismo autorizados cuenta con alrededor de 300 miembros, quienes apuntan a que la concesionaria de la vía controlada no estaría realizando bien las labores de enrolamiento de vehículos privados.

Apenas piden licencia clase B para trabajar ahí y pareciera que la empresa solo busca lucrar al enrolar a la mayor cantidad de vehículos posibles”, afirma Valderas, quien llegó a la presidencia del gremio con la intención de encontrar respuestas tanto de Maxximiza como del Ministerio de Transportes, otro actor relevante.

Arturo Merino Benítez: ¿Qué hay de nuevo, viejo?

Aeropuerto AMB de Nuevo Pudahuel reconoce la gravedad de esta problemática del transporte informal, la que afecta a la seguridad de los pasajeros, la calidad de atención e incluso la imagen del país. Algo que lleva al menos un lustro y no tiene nada de novedoso.

Branko Karlezi, su encargado de comunicaciones, comenta que si bien este problema no es ajeno a otros países, en algunos aeropuertos se ha logrado disminuir la ilegalidad con un equilibrio entre las herramientas específicas de la ley, la fiscalización de la autoridad y la infraestructura. Materias en las que AMB está trabajando en colaboración con las autoridades.

Lee también: Familia fue expulsada de avión tras presunto escándalo con azafato: Tuvieron que pagar otro vuelo y una multa de $225 mil

Respecto de los hacheros, Karelezi señala que lamentablemente las multas y acciones establecidas no son suficientes para generar un disentimiento o efecto preventivo contra ellos. “Solo una modificación a la ley haría más disuasivo y eficiente el trabajo fiscalizador que realiza Carabineros y el MTT”, apunta.

En un reportaje de enero de este año, CHV Noticias mostró la operativa de los hacheros, quienes actúan con violencia amenazando a reporteros y golpeando a taxistas legales sin importarle la presencia de público.

En esa oportunidad también se conversó con Helen Kouyoumdjian, vicepresidenta ejecutiva de Fedetur, quien describió a los hacheros como “una mafia muy difícil de desbaratar que opera en varias redes”. Asimismo, analizó el impacto de esta ilegalidad y cómo repercute al turismo. “Afecta a la experiencia del viajero, ya que Chile es considerado un país seguro, pero los visitantes se encuentran con una imagen distinta cuando ponen el primer pie en el aeropuerto”, enfatiza.

El andén libre de cada día

Existe un punto en el reglamento disponible en la página de Maxximiza que habla del uso de estacionamientos por parte de los taxis; el punto 6 de la toma de pasajeros más en específico, donde se menciona la modalidad “Andén Libre”. En ella se permite que los taxistas sin reserva y que se encuentren en la fila de espera de clientes puedan captar “por sus propios medios” a pasajeros que se encuentren en la zona de libre acceso del aeropuerto.

Dicha modalidad se transforma, de cierta manera, en una vía de acceso no tan controlada, ideal para que los hacheros se camuflen y confundan con los servicios establecidos.

El reglamento completo de la vía controlada está disponible en su sitio web viacontrolada.cl

 

Lee también: Largas filas: Rotura de cañerías fue el causante del caos en aeropuerto de Santiago

En tanto, el Ministerio de Transportes realiza fiscalizaciones a diario, pero se centra más en los choferes de aplicaciones. Conocidas han sido las denuncias de conductores Uber y otras apps que acusan persecución por parte de funcionarios del ministerio, así como trabajo en conjunto con carabineros e incluso con servicios de grúas, las que suelen estar en las cercanías donde se realizan las fiscalizaciones y decomisos de automóviles.

La respuesta de Maxximiza

Desde la empresa cuestionada por el gremio de taxistas turismo ellos respondieron de manera tajante en relación al enrolamiento. Aseguran que se debe tener licencia clase A y que hay requisitos mayores, que además irán en aumento. En un futuro cercano planean solicitar antecedentes penales a cada chofer, algo que deben trabajar en conjunto con el MTT.

Según palabras de Javier Chaparro, gerente general de la concesionaria, ellos están elaborando y aplicarán muy pronto un nuevo plan de enrolamiento. “Exigiremos el uso obligatorio de una credencial única identificatoria, la que permitirá distinguir con más facilidad a quienes sean choferes realmente enrolados y así diferenciarlos de los ilegales”, destaca.

Asimismo, Chaparro subraya en que la modalidad andén libre tiene sus días contados. “Se creará un sistema más ordenado de vehículos con una fila única tanto para taxi turismo como para básicos”, revela. La intención de esto último también es generar un trayecto más expedito y ordenado para los clientes, con la intención de evitar que se formen filas de esperas a ciertos horarios de mayor frecuencia.

Sin embargo, lo anterior tampoco garantiza que los hacheros no puedan seguir operando, ya que éste será un control vehicular básicamente, pero no uno de personas.

La concesionaria reconoce que debe mejorar en varios aspectos, incluida la frecuencia de los taxis, para que no se produzcan filas de esperas y esto dé paso a la intervención de captadores.

Lee también: Pasajeros denuncian que aeropuerto de Punta Arenas exhibió discurso de Pinochet en el salón VIP

El gerente reconoce lo complicado que es controlar a los captadores, quienes han ido en franco crecimiento, más aun con la aparición de las aplicaciones celulares desde hace un par de años. “Cuando apareció Uber sin dudas creció el transporte ilegal y aumentaron los captadores ilegales”, analiza.

Cabe destacar que los hacheros no trabajan con vehículo propio, ellos solamente abastecen a otros taxis para realizar cobros excesivos y ganar su tajada vía comisión.

En ese sentido, tanto Chaparro como los distintos actores que trabajan en el aeropuerto coinciden en que la única forma de solucionar esta problemática es con una actualización legislativa que entregue mayores facultades de fiscalización a Carabineros y MTT, así como la posibilidad de endurecer las infracciones o, derechamente, castigar con penas punitivas, ya que se pueden encasillar como delitos de estafa.

Tags:

Deja tu comentario