Selección Fútbol Amputado

En febrero de 2016 Sergio Gómez (21) trabajaba en una fábrica de pallets y sufrió un accidente que le provocó la pérdida de su mano derecha. Pese a la tragedia, el joven decidió continuar con su sueño de ser futbolista y dos años después se fue a probar al club Tomás Greig, elenco que competía en la Tercera División del fútbol chileno.

Sergio, que jugaba de mediocampista, logró ganarse un puesto en el equipo rancagüino y su historia llamó la atención de diversos medios nacionales. Un equipo de CHV Noticias conversó con él en ese tiempo, a quienes les relató lo difícil que fue seguir con su vida después del accidente.

“Llegué a jugar con una prótesis y un polerón a las prácticas, entonces no se notaba que me faltaba una mano. Al pasar las pruebas y tras quedar en el equipo, ahí conté mi situación”, relató en dicha ocasión sobre cómo se incorporó al equipo albirrojo.

Tras cumplir los 25 años no pudo continuar jugando en dicha división por el límite de edad que tiene la categoría y su única alternativa para seguir practicando su pasión era el profesionalismo, algo que se veía muy lejano.

Sin embargo, en 2020 Sergio se enteró de la existencia de la Selección de Fútbol Amputado, equipo en el cual podía formar parte como arquero y que actualmente se prepara para disputar las Clasificatorias para el Mundial de Turquía 2022.

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Sobre lo complicado que fue en un comienzo jugar en la portería, sin experiencia en el puesto y sin una extremidad, Sergio cuenta que “es un desafío grande jugar al arco, ya que me falta una extremidad importante, que es la mano. Además nunca tuve la técnica de arquero. Pero en eso estoy, preparándome y entrenando en una academia de arqueros aquí en San Fernando para adquirir todo lo que me falta”.

Nace la Selección de Fútbol Amputado

Juan Pablo Riveros es preparador físico y estudiante de Terapia Ocupacional. Pese a no haber sufrido la pérdida de alguna extremidad, hace tres años tuvo la idea de traer esta disciplina al país.

“Nosotros empezamos con esto en abril de 2019, después de ver un video en Youtube de un Mundial de Fútbol Amputado que hubo en México. Vi los equipos y me di cuenta que no estaba Chile. En ese tiempo el fútbol nacional estaba en el peak, al igual que el fútbol paralímpico”, cuenta.

El fundador y actual DT del combinado nacional relata que “me surgió la idea y empecé a hacer esto primero como un taller terapéutico. Me fui guiando con varios profesionales del área de la rehabilitación, quienes me empezaron a dar el contacto de algunas personas con amputaciones. Cuando los empecé a llamar para invitarlos al proyecto algunos me decían que sí, otros que no podían”.

No fue para nada sencilla la idea de partir de cero con un deporte que en Chile no existía, debido a la necesidad de apoyo económico e infraestructura. “Comenzamos primero con tres jugadores, entrenábamos todos los domingos en el Estadio Nacional, en la cancha del Comité Paralímpico que me había conseguido. Después me fui dando cuenta que habían campeonatos internacionales, selecciones, y decidí crear una selección chilena de Fútbol Amputado”, asegura Riveros.

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La urgente necesidad de recursos

De a poco el equipo se fue armando y actualmente cuenta con un plantel de cerca de 20 jugadores. Pese a las ganas y motivación, el sueño de llegar a un Mundial se ve cuesta arriba por la falta de recursos, los que no han llegado ni de las autoridades deportivas ni de privados.

“Apoyo económico no hemos tenido. En 2020 hicimos el primer campeonato de Fútbol Amputado de Chile con tres equipos. Yo me tuve que conseguir todo gratis. No teníamos fondos para medallas ni copas, nada. Ahí el Comité Paralímpico nos facilitó unas preseas y el dueño de la tienda Olymphus nos regaló unos premios para los mejores jugadores”, asegura el técnico.

Riveros puso énfasis en que no tienen auspicios, “ni alguien que nos pueda decir ‘ya chiquillos, aquí tienen 500 lucas para que se compren agua, algunos materiales’ o cosas así. No hemos recibido ningún apoyo y estamos esperando eso. En marzo vamos a las Clasificatorias rumbo al Mundial de Turquía, las que se van a jugar en Colombia, en Barranquilla”.

Sobre el desarrollo de la actividad a nivel sudamericano, el DT señala que “cuando empecé con lo del Fútbol Amputado, también lo hicieron en Perú. Hay otros equipos como Colombia, Ecuador, Uruguay, Argentina y Brasil, que son grandes potencias. Después nos convocamos entre todos e hicimos una confederación”.

¿Futuros campeones?

Por su parte, Sergio mantiene el optimismo y afirma que espera seguir en esta actividad, con la cual ha podido retomar la práctica del deporte que más ama. “Cuando tuve el accidente perdí mi mano derecha, y era diestro. Aprender a hacer todo con la mano izquierda igual fue fuerte. Esto del Fútbol Amputado anímicamente me ha hecho muy bien”, apunta.

“En su momento decía que por lo menos la extremidad que perdí había sido una mano y no un pie, pero ahora que veo el ánimo con el que juegan los muchachos, para mí es un orgullo estar junto a ellos en la cancha. Que les falta una extremidad importante como una pierna, le pongan las ganas como le ponen y el esfuerzo que hacen para correr, es algo importante”, asegura Gómez.

A su vez, el ex jugador de Tomás Greig tiene confianza en que el equipo podrá llegar a la cita planetaria. “Es bien bonito ver jugar al equipo, hay chicos que juegan bastante bien. Creo que tenemos buenos elementos para hacer una buena competición allá en Colombia. Vamos a ir por un cupo al Mundial”, indicó.

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