Por Avelino Martínez

“Se ha declarado una suerte de guerra de los respiradores en el mundo, con incautaciones, etcétera”.

Esa fue la preocupante respuesta que el ministro de Salud, Jaime Mañalich, entregó cuando se le consultaba por la capacidad de abastecimiento que tiene nuestro sistema sanitario, tanto en el caso de los implementos más básicos -mascarillas, guantes y alcohol- como también de ventiladores mecánicos, tan necesarios para combatir el más peligroso de los síntomas del COVID-19: la pérdida de las capacidades pulmonares.

Frente a este escenario de alerta mundial, donde debemos tener en cuenta que los mayores productores de estos vitales elementos son China, Estado Unidos, Alemania, India e Italia -precisamente los que también presentan mayores problemas a causa de la pandemia- la pregunta que cabe hacerse es: ¿qué está haciendo entonces el Ejecutivo en nuestro país?

Al respecto, el mismo ministro Mañalich señaló que “hemos tomado la decisión de manejar esa información en estricto secreto para, precisamente, proteger la llegada de ese equipamiento”, generando así una sensación de hermetismo e incertidumbre frente al tema.

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El secretario nacional del Colegio Médico (Colmed), José Miguel Bernucci, advirtió que si bien no poseen información oficial y exacta sobre cómo se hará la compra de insumos básicos y equipamiento, si les es posible afirmar que, efectivamente, hay una escasez de estos productos a nivel mundial.

Por lo mismo, el principal problema es que “la pandemia está comenzando a afectar de manera muy importante a grandes países como Estado Unidos, en el cual el poder de compra y de coacción sobre los productores de estos elementos es muy, muy alta”.

Bernucci cree que eso “podría terminar afectando a países pequeños como nosotros donde el poder de compra es bastante limitado”, por lo que como Colmed instaron a la autoridad a informar a través de la mesa social cómo asegurarán el abastecimiento en el sistema público.

Este lunes, durante el reporte oficial diario de la situación por el coronavirus en Chile, el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga, en la misma línea del secretario de Estado, reforzó la idea de que efectivamente la alta demanda a nivel mundial por insumos, medicamentos y equipo para tratar a personas contagiadas con COVID-19 “es algo con lo que tenemos que lidiar”.

“Por eso, desde el primero de febrero, establecimos la primera compra de elementos de protección personal a través de la Cenabast, que ha aumentado su cantidad de proveedores para poder satisfacer la demanda de mascarillas, pecheras, antiparras y todo elemento de protección personal que sirven para nuestro personal de salud”, dijo, recalcando que al ser este grupo el más expuesto a contagiarse, tener estos elementos de protección, en su caso, es una prioridad.

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Eso sí, no se refirió a las posibilidades de comprar estos productos que tendrá la población en el mercado formal.

Respecto a los tests, el subsecretario indicó que hasta ahora han “emitido órdenes de compra para 600 mil tests, obviamente a diferentes proveedores para evitar que alguno de ellos quede con quiebre de stock y así poder satisfacer la cantidad de test que hacemos diariamente”. Una cifra que está en constante aumento.

Proveedores preocupados por la falta de comunicación

En medio de este panorama, la Asociación de Proveedores de la Industria de la Salud (APIS), que reúne a los 43 mayores proveedores de insumos y dispositivos médicos que abastecen al mercado chileno, advirtió preocupación.

Según Eduardo Solar, presidente de APIS, “la única manera de lograr un abastecimiento de dispositivos médicos críticos es que todas las partes de la cadena de valor trabajen juntos. Es el momento de atomizar lo más posible las compras, abarcando la mayor cantidad de proveedores posibles. No es el momento del hermetismo y de estar solo en un rincón de una oficina”, dijo criticando de esta forma la falta de contacto que, como sector industrial, han tenido hasta ahora con las autoridades de salud.

En la entidad sostienen que en el gobierno “han escogido el hermetismo, no han querido juntarse con nosotros para que trabajemos juntos en la búsqueda de soluciones. Esto nos preocupa, ya que podría resultar en que países más poderosos tengan mejor y más pronto acceso a los dispositivos médicos necesarios”.

Dispositivos que, precisamente, como APIS ellos proveen y que advierten podrán continuar entregando al mercado chileno, pese a “algunas dificultades derivadas del tipo cambio, de esta volatilidad que existe en el mercado”, sentencia Solar.

Contactados por CHV Noticias, en el departamento de comunicaciones de la subsecretaria de Redes Asistenciales indicaron que el jefe de gabinete del área recibió y respondió a la solicitud de reunión de la agrupación gremial, recalcando que coordinarán una reunión con las empresas proveedoras de insumos y dispositivos médicos para escuchar sus ideas y cómo pueden aportar a la hora de evitar una crisis de abastecimiento.

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Nuestro medio también contactó a la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud (Cenabast). A través de una declaración, indicaron que desde enero comenzaron los procesos de compra y suministro de elementos de protección personal para toda la red pública de salud.

Sin embargo, apunta que esto ocurrió “pese a las serias dificultades que se nos presentan por el cierre de los mercados de China e India”, lo que los ha obligado a estar enfocados en realizar una búsqueda constante de proveedores que cumplan con todas las exigencias sanitarias. Recalcaron, además, que al día de hoy han comprado y distribuido más de 2,8 millones de mascarillas.

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