Por Fresia Soltof

Las relaciones de toda índole se han visto, al menos, alteradas con esta pandemia del coronavirus. Pero las relaciones sentimentales aún más, porque son muchos los escenarios en los que hay que lidiar: los que viven con la pareja, solos o con hijos; los que pololean “puertas afuera”; y los que no tienen pareja, pero tenían sexo ocasional.

¿Cómo hacer de la sexualidad una rutina sana y placentera en estos días? ¿cómo retomar el deseo, aquellos que lo han perdido? ¿cómo abordar el tema cuando la casa es ahora el lugar de trabajo, estudio, aseo, comida, cine, restaurante, gimnasio y muchos otros etcéteras? ¿Qué hacer con los pololeos: nos vemos y rompemos cuarentena, sexo virtual o esperamos a que todo pase?

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Muchas preguntas en una etapa a la que nunca antes nos habíamos enfrentado. Aquí, algunas respuestas de nuestras especialistas consultadas.

Marcela González es psicóloga clínica y se ha especializado en sexualidad femenina, mientras que la terapeuta sexual Francisca Buzeta dice que tiene más pacientes hombres. Ambas coinciden en que el número de consultas de parejas bajaron.

“Cambió el foco”, dice Marcela, mientras que Buzeta cuenta que ha experimentado “algo bastante curioso en las parejas: las que se llevaban bien están empezando a tener conflictos y diferencias bastante profundas e inesperadas, y los que se estaban llevando mal están aprendiendo o sienten que se han reencontrado en esta nueva forma de vida”.

Sexo a distancia

El sexo virtual ha sido una sugerencia de las propias autoridades en Argentina, donde la cuarentena se ha extendido y de manera obligatoria.

“Es una buena forma de evitar contagios, pero lo importante es que sea consensuada para evitar la pornovenganza posterior, porque esto puede generar un peligro para los menores de edad”, dice Marcela.

Por su parte, Francisca Buzeta también cree que el sexo virtual ayuda en época de pandemia por responsabilidad sanitaria. Coincide, eso sí, en que hay que estar conscientes de los riesgos que se corren con este tipo de prácticas, que, según asegura, le parecen muy “válidas, accesibles y atractivas para evitar el contacto físico. Es bueno echar a volar la imaginación e irnos a las fantasías y el erotismo, que a veces dejamos de lado”.

Otro de los escenarios que se registran en esta etapa es el de los matrimonios que se ven todo el día y todos los días, bajo la lógica de la cuarentena, con niños, trabajo, cocina y aseo incluidos. Por eso, cuando llega la noche, el sexo no siempre es el mejor panorama, entre el cansancio y las diferencias de una convivencia más pormenorizada que de costumbre.

Es conocido que tener una buena sexualidad genera bienestar y en esta época conllevaría a bajar los niveles de ansiedad. Por eso, Marcela González aconseja mantener una rutina de parejas: “que los niños se vayan a acostar temprano, para ellos poder conectarse: es importante mantener la conexión con el otro”. Además, dice que si, por el contrario, hay muchas diferencias es mejor tratar de solucionarlas a través de una buena comunicación: “tampoco es lo más adecuado es arreglar los problemas en la cama”.

Pololeo puertas afuera: Momento de reencantarse

“Gran tema para las parejas que no están juntas o decidieron vivir lejos la cuarentana. Creo que en esta etapa aparece la creatividad, el echarse de menos, ojalá el romanticismo. Ojalá escribirse una carta, jugar con el sexo virtual, mandar una foto más sensual, escribir algo que al otro sorprenda. Aquí es seguir presente con el otro, y el erotismo sirve para eso, que es la imaginación”, enfatiza Francisca.

Mientras que la psicóloga Marcela González, cree que no sólo es bueno descubrirse juntos, sino que también por separado. “Este paréntesis sirve para encontrarnos con nosotros mismos, saber qué nos gusta, más allá de los sexual. A veces, al estar en pareja -estable u ocasional- lo perdemos y creo que es muy importante conocernos”.

Hay una reflexión que ambas especialistas comparten en relación a las lecciones en el amor, el sexo y en la forma de relacionarnos con nuestras parejas: la empatía por el otro.

Francisca Buzeta cree es una buena oportunidad para poner fin al sexo ocasional. “Esta cosa carnal es una práctica que ha traído aspectos negativos a nuestra sociedad, como sentirse más desechable, instaurando una conducta de lo rápido. Creo que hay que valorar más la sexualidad, el cuerpo, la oportunidad de mirar a alguien, volver a dar un beso profundo, sentir, saber por qué estamos juntos, replantearse, no siempre buscar algo nuevo porque o, si no, siempre voy a encontrar que lo que tengo es poco o no es suficiente”.

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