No se puede creer. A minutos del final del partido entre el Liverpool y el Chelsea en la Carabao Cup, apareció Eden Hazard. El distinto, y el único en la cancha capaz de arrancar como lo hizo hasta llegar al gol de la victoria.

El belga recibió la pelota en tres cuartos de cancha, arrancó el ataque burlando a tres defensas, uno de ellos con un túnel perfecto. 

Luego tomó posición por banda derecha y de ahí todo fue poesía:

Velocidad pura para sacarse a los defensas con un autopase controlado, coronado con un cañonazo inatajable al segundo palo que dejó sin opción al portero Mignolet.

El tanto le dio el pase a los “Blues” a la cuarta ronda de la Copa de la Liga y, de paso, cortó la racha de los dirigidos por Jürgen Klopp de 23 victorias al hilo en Anfield.

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