Economía - Comida Rápida

Fuerte alza: Revisa cuánto gastan en promedio los chilenos en comida rápida

Desde la Asociación Chilena de Gastronomía señalaron que este informe da cuenta de dos aspectos importantes: El positivo incremento en la demanda de servicios de comida rápida, y "la necesidad de que se refuerce la campaña de vacunación", para no afectar el funcionamiento de la economía.

Fuerte alza: Revisa cuánto gastan en promedio los chilenos en comida rápida Imagen referencial / Pixabay
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Según el indicador de la Asociación Chilena de Gastronomía (ACHIGA), elaborado por el Departamento de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC), las ventas reales de comida rápida en Chile han sufrido un incremento de un 44,7% durante el primer trimestre de 2022.

Lo anterior, al comparar las cifras con igual período del año anterior, cuya alza estuvo influida, en parte, por una menor base de comparación, ya que en igual trimestre del 2021, el sector continuaba enfrentando restricciones de funcionamiento, registrando caídas en las ventas.

Con respecto a los primeros tres meses del año, se registraron fuertes alzas en cada uno de ellos. Enero y marzo destacaron con incrementos reales anuales de 50,7% y 47,9%, respectivamente y febrero marcó un aumento de 35,9%.

Al respecto, el presidente de la Asociación Chilena de Gastronomía (ACHIGA), Máximo Picallo, señaló que este informe da cuenta de dos aspectos muy importantes: “El positivo incremento en la demanda de servicios de comida rápida, como resultado de que el sector gastronómico ha podido funcionar con mayor normalidad los últimos meses, mostrando crecimientos importantes, por ejemplo, en regiones.

Y segundo, “reafirma la necesidad de que se refuerce la campaña de vacunación, en un escenario de aumento de contagios, ya que debemos evitar retroceder, como viene ocurriendo en diversas comunas, porque eso afectará el normal funcionamiento de la economía y de los locales de comida, impactando la recuperación de esta industria”.

Consumo Promedio

El consumo promedio por boleta (expresado en pesos de marzo 2022), alcanzó un valor de $8.063 en el primer trimestre de 2022, lo que representa un alza anual de 8,3% real respecto a igual período de 2020, y una baja de 1,3% respecto al trimestre anterior.

En la Región Metropolitana, el consumo promedio por boleta durante el primer trimestre del año fue de $8.274, experimentando un alza de 11,4% real anual y una caída trimestral de 2,3%.

Por su parte, en regiones el consumo promedio durante el mismo período, alcanzó los $7852, creciendo un 5,3% real respecto a igual trimestre de 2021 y cayendo en el margen un 0,2% trimestral.

Consumo promedio trimestral por boleta

Recuperación del sector por retiros del 10%

Según indica el documento, el índice de servicio de comida rápida da cuenta de la recuperación del sector en línea con el incremento que ha tenido el consumo a partir de la segunda mitad del año pasado, “producto de los retiros y ayudas fiscales, liquidez que aún se mantiene y ha impulsado fuertemente el sector servicios en lo que va del año, pasando este a ser el gran protagonista en el alza mensual del IMACEC“.

La mayor movilidad de este verano repercutió positivamente en las ventas fuera de la Región Metropolitana. De esta manera, en el alza del primer trimestre incidió fuertemente el resultado en regiones aportando cerca de 30 puntos porcentuales al resultado final”, indican.

Con relación al consumo promedio, este continúa mostrando alzas reales anuales, en línea con la mayor presión inflacionaria y aumento en costos, junto con un incremento de la demanda. Las transacciones aumentaron un 32,5% anual en el trimestre, pero cayeron un 8% respecto al último cuarto de 2022.

Con respecto al número de comercios se reporta un 7,8% más de locales abiertos al comparar con el primer trimestre de 2021, aumento más marcado en regiones donde se alcanza un alza de 13%.

“Hacia adelante el sector enfrentará una caída en la liquidez de los hogares junto a una alta presión inflacionaria, esto por un lado puede favorecer las ventas de servicio de comida rápida, ya que los consumidores, al enfrentarse a una mayor incertidumbre con respecto a sus ingresos futuros restringen sus gastos, sustituyendo restaurantes de mayor valor por este tipo de servicio“, añaden.

Sin embargo, frente a una mayor desaceleración económica, junto al fuerte aumento en costos que ha experimentado el sector, “este tipo de servicio arriesga la pérdida de clientes y menores ingresos reales“.


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