La historia de los últimos fusilados en Chile II: Inéditos detalles de cómo atraparon a "los psicópatas de Viña" - Chilevisión
03/10/2022 23:17

La historia de los últimos fusilados en Chile II: Inéditos detalles de cómo atraparon a "los psicópatas de Viña"

En exclusiva, CHV Noticias conversó con el cabo de Carabineros que denunció a Jorge José Sagredo Pizarro y Carlos Alberto Topp Collins, autores de brutales crímenes que remecieron a todo el país. Además, una de las víctimas narró el violento actuar de los delincuentes.

Publicado por mbarrientos
*Advertimos que el siguiente reportaje es para mayores de 18 años y que parte de su contenido puede afectar la sensibilidad de algunas personas.

Luego de que este domingo se emitiera la primera parte del reportaje que muestra la historia del último fusilamiento en Chile, CHV Noticias reveló este martes nuevos detalles sobre la muerte de los denominados "psicópatas de Viña".

Se trata de Jorge José Sagredo Pizarro y Carlos Alberto Topp Collins, quienes fueron condenados por la justicia al cometer diez homicidios y cuatro violaciones, siendo los últimos delincuentes en ser ejecutados por la pena de muerte, la que fue abolida en 2001.

Los crímenes remecieron a la comunidad y a la prensa de la época, generando una serie de especulaciones sobre los autores de los horrendos crímenes.

El testimonio del carabinero que los denunció

Un rol más que clave fue el que jugó el entonces cabo de Carabineros Juan Quijada, quien fue el encargado de denunciar a los sujetos. En conversación con nuestro medio, el ex uniformado señaló que sospechaba de las acciones que Sagredo Pizarro estaba haciendo.

Asegura que todo comenzó luego de que alguien le señalara las características de los psicópatas, mencionando las vestimentas y gestos que hacían en el sector de Sausalito en la ciudad jardín, las que coincidían con la ropa de Sagredo, especialmente la parka.

A raíz de esto, decidió entablar amistad con él para ganarse su confianza y así confirmar sus sospechas. Incluso, fingió que quería unirse a él para cometer delitos, enterándose que Topp Collins era el segundo involucrado.

Desde entonces, Quijada se preocupó de conseguir las pruebas necesarias para denunciarlos, hasta que finalmente las consiguió. Aquí, relata un horrible testimonio de Sagredo tras un doble homicidio cometido en el Puente Capuchinos, en noviembre de 1981. Las víctimas eran una joven pareja de pololos.

"(Sagredo) me dijo 'anoche anduve hueviando en Caleta Abarca. Yo quería cu... a la mina y el hueón (pololo) se me fue encima y lo maté'. Me lo contó con pelos de detalles. 'Parece que el gallo sabía karate y me tiró un manotazo al hombro. Yo trastabillé y le disparé. Después tuve que matar a la mina abajo del puente", narra.

Consultado sobre si hubo alguna especie de reconocimiento por su actuar, el ex cabo señala que "nunca fue así". "Todo lo contrario, (recibí) mucho odio". El rencor se dio porque toda la plana mayor de la institución salió tras el caso.

Víctima relata inéditos detalles

Una de las víctimas de los atacantes sexuales fueron Juan Carlos Espinoza y su pareja, que en ese entonces estaba embarazada, quien asegura que su novia fue golpeada tan fuertemente por los psicópatas que su hija nació con el cráneo deformado.

En entrevista con CHV Noticias, esta persona nunca creyó que Sagredo y Topp fueron realmente fusilados, por lo que quiso ver el video del momento para conocer la verdad.

De hecho, en principio estaba a favor de la pena de muerte, pero tras observar el registró cambió su postura y apunta a que "un ser humano no puede quitarle la vida a otro con un balazo".

La detención

En un día que quedará marcado para siempre en al historia nacional, el 2 de marzo de 1982 fueron detenidos Jorge José Sagredo Pizarro y Carlos Alberto Topp Collins, aunque en principio se informó como "dos hombres no identificados".

A las 05:52 de la mañana del 29 de enero de 1985, ambos fueron fusilados tras ser amarrados en unos banquillos. En total, un pelotón integrado por 16 personas acabó con la vida de los condenados.

Finalmente, se permitió a familiares ver los cadáveres, los que fueron sepultados sin ningún tipo de ceremonia.

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