Historias - deporte

Berdine Castillo, la recordwoman chilena que quiere imponer los triunfos por encima de su historia

Nacida en Haití, llegó a Chile a los 9 años tras ser adoptada por un integrante de la Fuerza Aérea y su esposa, convirtiéndose rápidamente en una destacada atleta. En entrevista con CHV Noticias, relata cómo comenzó su carrera, las aspiraciones en Santiago 2023 y la "sobreexposición" de su infancia.

marcelo-barrientos
Por Marcelo Barrientos
Berdine Castillo, la recordwoman chilena que quiere imponer los triunfos por encima de su historia Fedachi Facebook
  • Enlace copiado

Corría el 2004 y Haití atravesaba una grave crisis humanitaria y sociopolítica. A raíz de esto, personal de las Fuerzas Armadas de Chile viajaron al país centroamericano para la denominada “misión de paz”. Uno de los hombres que emprendió vuelo fue el integrante de la Fuerza Aérea nacional, Mario Castillo.

Dos años después, Castillo conoció a Berdine, una niña de solamente seis años que estaba en un hogar de menores, la conexión fue inmediata, tanto así que junto a su esposa Patricia Lillo decidieron empezar los trámites para adoptarla y traerla a Sudamérica.

Tras múltiples papeleos, finalmente el 2009 la pequeña se transformó oficialmente en la primera haitiana adoptada por decreto de la Corte Suprema, tomando residencia en Iquique por el trabajo de sus padres.

En dicha ciudad, la niña comenzó a ir al colegio y a convivir con sus compañeras, con quienes hacía deportes y jugaba. Sin ánimo de competir y solamente por diversión, practicó tenis, natación, voleibol y gimnasia artística.

Sin embargo, las cosas cambiaron cuando la empezaron a llevar las carreras de atletismo que organizaba la propia Fuerza Aérea o los colegios en el norte. En esas competencias empezó a correr, aunque sin ritmo competitivo y siempre tomándolo como una entretención.

En 2014, una vez que la familia se mudó a la comuna de Recoleta en Santiago, la entonces adolescente continuó entrenando en la rama que tenía su colegio, siendo observada por uno de los entrenadores que notó una capacidad distinta en ella. 

“Al principio entrenaba solamente lunes y viernes. Mi entrenador vio que tenía potencial, que se me hacía más fácil correr y me dijo que empezaríamos a entrenar más días”, cuenta Berdine a CHV Noticias.

El mencionado coach es Mario Vásquez, quien tuvo el ojo clínico para probar a Castillo en 800 metros planos, prueba que en el futuro se convertiría en su especialidad. De esa forma, se inscribió en diversas competencias.

“Cuando comencé siempre estaba peleando los tres primeros lugares en 800 metros. Luego empecé a entrar más en lo competitivo, obviamente dentro de mi categoría. Igual, Mario me dijo que me iba bien con los de mi categoría, pero quería tirarme a los leones y probarme con adultas y chicas mayores”, relata la joven que ya tiene 21 años.

Lee también: El renacer de Yonathan Parancán, el ex seleccionado de la Roja que fundó una escuela de fútbol a los 22 años

El primer Sudamericano: 5 años de ventaja

Con el correr del tiempo, Berdine fue escalando en resultados y logros, quedando casi siempre entre las tres mejores. Así, llegó la oportunidad de representar a Chile a nivel internacional, reflejándose siempre en la estadounidense Allyson Felix, multicampeona en 200 metros planos y ganadora del oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

La instancia elegida fue el Sudamericano de Atletismo Sub 23 en Cuenca, Ecuador, el 2018. Es decir, la oriunda de Puerto Príncipe compitió al más alto nivel continental dando 5 años de ventaja.

“Corrí 800m y me acuerdo de que algunos chicos me preguntaban cuántas veces entrenaba a la semana. Yo les decía que tres y que iba más que nada por la experiencia. Todo fue genial. Me encantó el ambiente, el equipo y todo. Era mi primer año de juvenil y estaba en un Sub 23. En la delegación chilena me parece que era la más chica”, describió.

Aquel torneo fue el inicio de una carrera que ya la tiene como récord nacional en 800 metros con una marca de 2’05″98, la que le permite ingresar a otras competencias internacionales.

Además, consiguió la medalla de plata en dicha especialidad en los Juegos Panamericanos Junior de Cali-Valle del 2021 y la misma presea en la 4×400 femenina, prueba muy reconocida y en la que corrió junto a Anaís Hernández, Rocío Muñoz y Martina Weil.

“Yo corro por mí y eso es muy importante, pero a la vez tenía todo un país atrás. Estaba representando los colores de nuestra bandera y había gente muy pendiente que me preguntaba cuándo corría y me pedía el link (de transmisión). Me siento tan bien, tan feliz y contenta. Me encanta que la gente se meta en el mundo del deporte y conozca a todo el equipo. Nosotros damos garra y vida”, dice con orgullo.

Lee también: María José Mailliard, canoísta olímpica: “En Chile la burocracia está matando el deporte”

Las complejidades de ser deportista en Chile

Berdine admite lo complejo que es ser deportista en Chile, teniendo en cuenta que es difícil conseguir los apoyos necesarios para dejar en alto el nombre del país.

Si bien cuenta con varios auspiciadores, dice que “igual se necesita una ayuda monetaria para zapatillas, clavos o suplementación. A veces uno tiene que verlo con la familia. Ahora me ha estado ayudando la Municipalidad de Recoleta que me entrega una mensualidad”.

Es más, enfatiza en que la realidad de los deportistas “es dura. En los últimos Juegos de Cali hubo muchos resultados y medallistas. Eso es para que vean que Chile realmente tiene un potencial gigante en el deporte, no solamente en el atletismo, en todos los deportes hubo muchos medallistas y otros quedaron cuartos o quintos. Hay todo un mundo de deportes que no es fútbol. De verdad que falta mucho apoyo ahí”.

Pese a todo, Castillo es optimista y ve en esta nueva generación no solamente una mentalidad más ganadora, sino que recalca que “nos apoyamos entre todos y con foco en ganar, pero sin perder el compromiso con el equipo. Desde el 2018, que fue cuando comencé a competir, ha cambiado mucho todo. Se nota que vamos a ganar”.

—¿Puede convertirse Chile en potencia del atletismo?
Sí, definitivamente. En estos Panamericanos de Cali se mostró un potencial increíble. Los chicos son extraordinarios. Creo que volvió una buena generación del atletismo que por un momento estuvo como un poco pérdida. El atletismo va a lograr hartas cosas.

Los estudios universitarios

Pese a estar tempranamente en la alta competencia, Berdine no dejó de lado los estudios y culminó su etapa escolar en 2018. Al año siguiente optó por entrenar y competir de lleno en el atletismo, aunque también hizo un preuniversitario y dio la PSU, entrando a estudiar obstetricia en la Universidad Andrés Bello a inicios del 2020, justo cuando comenzó la pandemia del COVID-19.

Por ahora, señala que no ha tenido la complejidad de asistir a clases presenciales mientras está compitiendo o entrenando, ya que tiene todas las facilidades para poder postergar exámenes, faltar a clases o hasta escoger ramos.

A los 21 años, la atleta tiene una vida muy distinta al resto de los jóvenes de su edad, que por esta época ya están descansando, de vacaciones o realizando otras actividades, situación no la complica para nada.

“A mí me gusta mi vida. Me encanta y me siento bien cuando voy a entrenar. Cuando veo a amigos que van a fiestas y no hacen deporte digo ‘bien por ellos, están felices’, pero me siento bien en lo que estoy haciendo. Claro, los demás están en vacaciones y yo salgo a entrenar, pero es un estilo de vida que me gusta y no lo cambiaría. Además, mis amigos conocen mis tiempos y si es que hay una salida me lo dicen como tres semanas antes para organizarme, jaja”, sostiene.

Además, la atleta reitera que el apoyo de su familia, especialmente de sus padres, es algo fundamental. Tanto así, que dice que “son los primeros que preguntan o piden que mande el link de transmisión. Siempre he sentido un gran apoyo de mi familia, mis primos y todos están muy pendientes”.

Lee también: Alberto Abarza, triple medallista paralímpico: “Demostramos que si hay recursos, van a haber logros”

Santiago 2023 y el sueño olímpico

Desde que se anunciaron hace un par de años, los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 desvelan a los deportistas chilenos, ya que será la primera vez que se realice en el país un evento tan importante de esta rama, similar a lo ocurrido en el Mundial de fútbol de 1962.

“Es un objetivo muy grande, vamos a ser locales y si uno lo da todo compitiendo en otro país, hay que dar la vida en el propio. Vamos a estar peleando una medalla. No sabemos cuál, pero de que vamos a pelear medalla, la vamos a pelear”, anticipa de manera muy optimista.

Si bien la deportista ya tiene la cita en la mira, primero se vienen otras competencias en este 2022, entre las que están nuevos Sudamericanos y los Juegos Odesur de Asunción programados para octubre.

De cara al futuro, la joven pone un freno y asegura que no le gusta poner la mirada tan lejana, pero sí tiene absolutamente claro el sueño de competir en unos Juegos Olímpicos. No solamente ir a presentarse, sino de estar en una final de 800 metros. “Representar a Chile y pasar a una final sería un objetivo tremendo. Un logro de otro nivel para mí”.

Desde el punto de vista personal, pretende terminar sus estudios universitarios y ejercer su carrera de obstetricia, poniendo como ejemplo a Josefa Quezada, atleta que es médico y que también compite. “Ella es como un ejemplo. Le va muy bien y pienso: ‘Se puede”.

La sobreexposición

La subcampeona panamericana cuenta que no tiene problemas en dar más detalles de su conocida historia en Haití, pero dice que muchos medios de comunicación se enfocan únicamente en ese relato y no en su carrera deportiva o en los próximos objetivos que tiene.

“En las entrevistas que doy siempre se enfocan mucho en eso. Obviamente me gusta mi historia y todo lo que pasó, pero estoy viviendo el presente y mirando hacia el futuro. Tampoco está mal hablar un poco el tema, pero no que se enfoquen netamente en eso. Igual me cansa un poco. Un tiempo me pedían entrevistas y decía que no. Ahora empecé a decir ‘ok’, (pero) me gustaría que la enfocaran en otros temas y no solamente en eso”, comenta.

En ese contexto, Berdine admite no tener problemas con la “sobreexposición” en redes sociales, donde ya tiene casi 10 mil seguidores en Instagram, los que aumentaron tras sus últimos logros en Colombia.

“Me gusta, sobre todo cuando voy a competir y está la gente mandando mensajes, dándome ánimo, preguntándome a qué hora compito o pidiendo que publique los resultados. Pero a la vez es como una presión, porque para los Panamericanos me subieron harto los seguidores y cada vez hay más gente pendiente de mis entrenamientos o de cómo me va en las competencias”, afirma.

Castillo acepta que ha sabido “sobrellevar” esto, pero que tiene límites en redes sociales porque “sé cómo funcionan y el empezar a contar cosas de mi vida privada es como darles la autorización a la gente que opine mucho de mi vida”.

—¿Y cómo convives con las críticas?
Estoy más expuesta ahora, pero los deportistas somos los que sabemos a qué hora nos levantamos para ir a entrenar y cómo se sufre. Nosotros sabemos realmente qué es lo que pasa. La gente habla sin saber y va a opinar porque sí o porque no. Solamente hay que saber sobrellevar esas cosas.

—¿Trabajas con psicólogo deportivo?
No, pero hay hartos amigos que sí lo hacen. Quizás más adelante va a ser necesario, pero por ahora no.

Lee también: “Gracias, de verdad”: La alegría de Kristel Köbrich tras ser elegida como la mejor nadadora latinoamericana del 2021

Su relación con la comunidad haitiana

Berdine sabe que puede aportar en ocasiones con la comunidad haitiana en Chile, aunque enfatiza en que no tiene relación con ella. Sin embargo, cuenta que varios jóvenes, chilenos y extranjeros, le escriben por las mismas redes sociales para pedirle consejos o incluso para decirle que quieren ser como ella.

“Nunca tuve ninguna relación desde que era niña. De repente algunas personas me escriben por Instagram y me dicen ‘hola, quiero comenzar a hacer atletismo y saber si me recomiendas un club o entrenador’. Ahí trato de dar información o cosas así. Pero de relación no tengo nada”, asevera.

Sin embargo, relata que por momentos ha dado charlas a niños y niñas en escuelas de atletismo, entiendo que su historia puede aportar al resto de los jóvenes de Recoleta o a quienes recién se están iniciando en deporte.

“Me gusta hacer eso de enseñarles mi experiencia con lo que he vivido o cosas así. A futuro me gustaría también meterme en ese mundo. También me escriben en Instagram ‘me gustaría ser como tú. Eres un ejemplo a seguir’. Siento el peso de eso, porque no solamente soy una atleta que está corriendo y que doy todo de mí, sino que quizás a futuro pueda tener otra responsabilidad, contando mi historia con el atletismo o todo lo que he vivido”.


  • Enlace copiado
Lo más visto