Por Bárbara Matelunas Salinas
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El avance del coronavirus en nuestro país ha dejado en evidencia una brutal realidad que se arrastra hace años. Familias que difícilmente pueden sobrevivir al día a día, bajo el régimen de una cuarentena real quedan prácticamente sin comer, ya que no tienen dinero para comprar lo básico y que habitan viviendas precarias, en donde el hacinamiento es lamentablemente el factor común.

Ese es el caso de una familia de ciudadanos ecuatorianos que reside en la comuna de Independencia. Desde que el virus llegó a Chile en marzo, se encuentran sin empleo ni ingresos con los que sustentar a los nueve integrantes de la familiar.

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Personas que además deben sobrevivir el día a día en una pieza de tres por tres metros, que arriendan en un galpón: nueve personas en nueve metros cuadrados.

Pero la dramática situación no termina aquí: los adultos y niños que conforman esta familia, todos tienen coronavirus.

“Los niños están con hambre”

Virginia García, de 43 años, relató a CHV Noticias el complejo momento que están viviendo. Todo comenzó el pasado 14 de mayo, cuando algunos de los integrantes de la familia sintieron algunos síntomas del nuevo coronavirus.

“Fui al consultorio a preguntar, me hice el examen y el 16 de mayo vinieron a la casa a realizar el examen al resto de la familia y antes de ayer me entregaron el diagnóstico: somos todos positivos de COVID-19“, contó.

Un diagnóstico que les preocupa no sólo por el riesgo de salud que implica tener el virus, sino porque difícilmente pueden llegar a cumplir una cuarentena como corresponde, debido a las condiciones en la que viven.

“Desde el 14 de mayo nosotros estamos aislados, sin poder salir, estamos tratando de cumplir con la cuarentena. No tenemos medicamentos, ni víveres. Los niños están con hambre. El dueño de casa nos está botando, nos discriminó y nos gritó diciendo que estamos contaminando a todos en el lugar”, denunció Virginia.

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El cuarto donde vive esta familia de extranjeros es parte de un galpón que tiene otras 11 piezas, diez de las cuales están ocupadas por otras dos familias ecuatorianas y el resto por siete familias de inmigrantes procedentes de Haití.

“Está mi esposo, mi cuñado, estoy yo, mi hija de 18 años, otra hija de 17, otra de 13 y tres nietos: una de cinco, otra de tres y de un año. Compartimos una pieza de 3×3 metros. Somos nueve personas. ¿Qué va a ser de nosotros?“, lamenta la madre esta familia.

Casi 2 millones de personas en Chile viven en hacinamiento

Independencia alberga una gran población migrante, el alcalde de la comuna, Gonzalo Durán, lo sabe y asegura que “este caso es como tantos otros casos que tenemos en Independencia y que hemos intentado visibilizar desde muchos antes, para que se resuelva el problema de fondo que es el hacinamiento”.

La situación que enfrenta Virginia García junto a su familia no es nuevo ni producto de la enfermedad: la pandemia dejó al descubierto cómo sobreviven cientos de ciudadanos chilenos y extranjeros en nuestro país.

Durán reconoce que este caso en particular lo conocían hace un par de días atrás: “Les llevamos ayuda de mercadería y kits de higiene. Lo estamos repitiendo con cierta regularidad con el propósito de garantizar que se mantengan a resguardo y que no tengan la obligación de salir. Adicionalmente, nos preocupa la situación de salud, por lo que también hay un monitoreo por parte de nuestro equipo“.

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Consultado por qué no se ha trasladado a los integrantes de esta familia a alguna residencia sanitaria, la autoridad municipal explicó que en este tipo de residencias no se permiten niños, por lo que “estando todo el grupo familiar positivo, es preferible que realicen el confinamiento como grupo y debidamente monitoreado”.

Junto a esto, agregó que la solución es intentar que las condiciones al interior de esta vivienda sean las más adecuadas desde el punto higiénico. Temas en los que el municipio se comprometió a ayudar y estar atento al seguimiento del caso.

Esta es una realidad que se arrastra hace años. De hecho, según cifras entregas por la Fundación Vivienda, el hacinamiento es un problema habitacional que afecta a más de 1.745.665 personas (9,8% del total de población) y a 377.572 hogares (6,5% del total de hogares) a nivel nacional.

 

Sólo en la Región Metropolitana hay 185.634 hogares y 844.386 personas que viven en situación de hacinamiento.

Paz Zúñiga, geógrafa del área de investigación aplicada de Fundación Vivienda, explica que “la vulnerabilidad de las personas es muy alta, porque cuando una de las consignas más repetidas por las autoridades es ‘quédate en casa’ resulta necesario cuestionar qué implicancias sociales, económicas, sanitarias, etc. tiene esto para las personas, más aún cuando el Estado de Chile no asegura garantías sociales necesarias para que todas las personas puedan cumplir las cuarentenas obligatorias con las condiciones adecuadas y mínimas en términos habitacionales”

Zúñiga es tajante en recalcar que, sin duda, la población más expuesta al riesgo de contagio por el virus en este momento en Chile es aquella que viven en condiciones de hacinamiento.

Es ahora, en el contexto de la crisis actual, que se hace necesario que el Estado desarrolle albergues transitorios: “Así las familias pueden esperar las soluciones habitacionales más definitivas gestionadas por el Estado o también, que desde el mismo Estado se potencien soluciones como las que ofrece el Programa de Emergencia Habitacional de Fundación Vivienda”.

Desde la fundación trabajan hace más de 53 años entregando una esperanza digna en cuanto soluciones habitacionales para aquellas familias vulnerables, las que quedan rezagadas de los programas ofertados por el Estado. Sólo el año 2019, a través del Programa de Emergencia Habitacional de la Fundación, se atendió a 1.118 familias.

Además, en el contexto de la emergencia sanitaria, TECHO-Chile está liderando la campaña Chile Comparte, que busca ayudar a las familias más vulnerables en diferentes ámbitos, desde alimentación, salud, conectividad, acceso a agua, entre otras cosas.

“Esperamos incluso que esta campaña se expanda al ámbito de la vivienda porque entendemos que nuevamente las problemáticas en temas de vivienda están en el centro de la crisis por la emergencia del COVID-19“, comentó Zúniga.

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