Por María Luisa Carrión
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VIDEO RELACIONADO – Junaeb entregará canastas con alimentación (07:52)

Lo anunciaron la segunda quincena de marzo. Como las clases se suspendieron para todos los establecimientos educacionales, la gran duda era: ¿cómo entregar alimentación a los estudiantes más vulnerables del país que día a día acuden a los establecimientos?

La respuesta vino de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), desde donde anunciaron la entrega de cerca de 1.600.000 canastas de alimentación que iban a comenzar a ser repartidas por el país.

“Estamos coordinados con la autoridad sanitaria para cuidar a nuestros niños. Por eso, estas canastas entregan los alimentos para consumir y elaborar en la casa, con los nutrientes necesarios para que todos los estudiantes, que reciben el Programa de Alimentación Escolar, puedan alimentarse de forma balanceada y segura”, comentó en aquella oportunidad Jaime Tohá, director de Junaeb.

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Se trataba de tres tipos de canastas. Una para los preescolares y otras dos para los escolares, según su rango etario. Al 31 de marzo, ya habían sido distribuidas a lo largo del país 1.517.734 canastas de alimentación.

Pero los problemas no se hicieron esperar. Algunos apoderados comenzaron a reclamar que sus canastas venían incompletas o que no habían recibido el beneficio, pese a que, según ellos, les correspondía. Acá parte de sus testimonios.

“Es una burla para los niños”

Sandra Gallegos vive en Quinta Normal. Trabaja en una peluquería, pero producto de la emergencia está cesante. El sueldo de su marido es el único sustento de su hogar. Tiene 3 hijos y a dos de ellos les correspondía la entrega de la canasta Junaeb.

“Yo estoy agradecida de la ayuda, pero considero que es una burla para los niños”, nos dice Sandra. Es que para ella la canasta no es suficiente. La retiró en el colegio de su hijo hace dos semanas y dice que “con suerte duró una”. Además, recibió el beneficio sólo por su hija menor de 9 años (cuarto básico); por su hijo en primero medio, aún espera.

“No era lo que esperaba en realidad. Además, mi otro hijo lleva todo este tiempo esperando, desde que estamos sin clases”, concluye.

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Algo parecido le ocurrió a Jeane Rodríguez. Ella vive en La Cisterna con su esposo y sus tres hijos, a uno de ellos le corresponde el beneficio. Se trata del mayor, que tiene 16 años, que estudia en el Liceo Politécnico de Ciencia y Tecnología.

“Fue mi marido a buscarla y no venía completa, venían menos compotas. No venía el aceite, no venían las papas, no venían las zanahorias”, cuenta Jeane detrás del teléfono.

Dice que en el colegio no le dieron ninguna explicación, que sólo se limitaron a entregar la canasta, que tampoco le alcanzó a durar las dos semanas que promete la Junaeb y que ahora tiene la duda de que si le vuelven a entregar el beneficio le llegue completo.

“Yo no puedo decir que es una burla. El tema está en la distribución. Se están robando las cosas y no hay fiscalización”, denuncia.

La otra cara de la moneda

Pero como hay quejas, también hay quienes recibieron todo lo prometido por las autoridades y no tienen reclamos con el proceso. 

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Viviana Vera es una de ellas. Sus tres hijos estudian en el colegio Felmer Niklitschek de Puerto Varas, en la Región de Los Lagos, y los tres recibieron las canastas de alimentación.

La verdad es que vinieron bien contundentes, porque hay que ver que las canastas son para el niño, para que le dure dos semanas. Traía huevos, la carne, papas, zanahorias, manzanas, un tarro de durazno, dos kilos de arroz, atún… Entonces era bien contundente para el niño y traía también barras de cereales”, dice Viviana.

Desde el sur del país, Vera agrega que “quedé bien conforme. Me gustaron, porque es suficiente para la alimentación de los pequeños”.

La misma opinión tiene Lorena Vergara. Su hija, que cursa segundo medio, es beneficiaria de la canasta de alimentación. Ella, su esposo y sus otros dos hijos viven en Cerro Navia, en la Región Metropolitana.

“Me llamaron por teléfono, informándome que tenía que ir a buscar la caja. Me llamaron un miércoles para ir un viernes. Fue mi hija a buscarla, porque yo tuve que trabajar”. Eso en cuanto a la operatividad, pero en cuanto al contenido opina que “para mí estuvo bueno lo que me dieron, yo encontré que estuvo todo bien. Ningún problema, la cantidad fue suficiente”, relató.

Es más, en su experiencia, la alimentación entregada es idónea para las dos semanas para las que fue anunciada: “me duró las dos semanas, porque, por ejemplo, me dieron un kilo de legumbres, y uno hace una vez a la semana”, concluye Lorena.

La investigación de Contraloría

Debido a denuncias como las anterior, se encendió la alerta en redes sociales. Contraloría informó que ha recibido más de 150 denuncias en su portal, debido a eventuales ausencias de productos en las canastas de alimentación de la Junaeb.

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El órgano fiscalizador anuncio que se inició una investigación para “indagar, entre otras cosas, la cadena de abastecimiento y el proceso de entrega del beneficio a los estudiantes”. Al menos así se informó a través de Twitter.

Las irregularidades denunciadas van de la mano con la falta de oportunidad de entrega, canastas incompletas, mal estado de los productos e incluso la no entrega del beneficio. Además, de debilidades en el proceso de distribución.

Junaeb tiene 5 días hábiles para responder a Contraloría, fecha que corre desde el 2 de abril, por este beneficio que ha levantado quejas y que fue otorgado a los estudiantes más vulnerables en medio de la emergencia por el COVID-19

¿Qué dice Junaeb?

Por el momento, Junaeb no comentará las decisiones de Contraloría. No de manera pública. Sí lo hará por los canales institucionales.

Sin embargo, a fines de marzo informaron que se sancionarán, incluso con términos anticipados de contrato, a aquellas empresas prestadoras de servicios que no cumplan con la totalidad del contenido de las canastas de alimentación que hoy están en medio de la polémica.

El director de Junaeb, Jaime Tohá, afirmó que “hemos decidido tomar acciones contra aquellas empresas que no han cumplido con el contenido convenido para las canastas. De las 27 empresas prestadoras de servicios, seis han presentado problemas parciales en regiones, lo que no toleraremos”.

Junaeb anunció que se aplicarán multas en los casos de incumplimiento y se exigirá la reposición de los productos faltantes en la próxima entrega. Además, está en proceso de contratación una empresa que fiscalice el cumplimiento de la entrega de las canastas.

Pero hay más cambios. Todos los establecimientos debían completar una encuesta en línea al recibir la canasta, ahora dicho proceso debe incluir una foto para verificar los productos que llegaron a los colegios.

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Además, si en un comienzo las canastas eran estándar, ahora se han modificado de acuerdo a la disponibilidad de alimentos en cada región del país. En Junaeb.cl se puede encontrar la información de su comuna.

Junaeb niega que se haya bajado la cantidad de beneficiarios, pero sí confirma que durante las dos semanas de abril, en que los estudiantes estarán de vacaciones, el beneficio no será entregado. A la vuelta del receso volvería la distribución de la canasta –en caso de que las clases sigan suspendidas– o se retomará el programa regular de alimentación al interior de cada establecimiento educacional.

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