Durante la semana pasada, se viralizó una grave situación de maltrato animal donde un perro quedó gravemente herido tras recibir más de 20 disparos. Tras lo ocurrido, la historia incluso llegó a oídos del alcalde de la comuna, Tomás Vodanovic, se refirió a lo que había pasado y se mostró indignado.

La autoridad no tardó en publicar a través de su Instagram un video expresando “mucho dolor y rabia”, agregando que “estas situaciones no son aceptables y van a recibir toda la condena“.

Quien asumió el caso fue la Fundación Huellas Unidas, quienes contaron a CHV Noticias que “este caso nos llegó por redes sociales, nosotros siempre trabajamos de esta forma, siempre nos llegan casos impactantes o que requieren ayuda”, explicó Denisse Herrera, co-fundadora del lugar donde bautizaron al perro como Atila.

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Cómo llegó

Luego, la mujer indicó que en esta oportunidad “nos contactaron a través de Instagram y nosotros habíamos publicado que no podíamos recibir tantos casos, porque generalmente tenemos que tener a los perritos en la veterinaria muchos días y estábamos con una deuda como de cinco millones y entonces no podíamos recibirlo. El tema es que recibimos ayuda en redes sociales, la gente empezó a aportar y se ofreció un hogar temporal“.

Luego, detalló que cuando vieron al animal, que fue encontrado en el Midmall de Camino a Melipilla,  “primeramente, pensamos que este perrito había sido apuñalado, porque le corría mucha sangre y estaba casi inconsciente. Tenía muy abiertas las heridas“.

Según el relato que entregaron desde la misma fundación, “el veterinario tuvo que estabilizarlo, porque no podía intervenirlo de inmediato porque estaba muy débil. Luego, cuando pudieron intervenirlo, encontraron balines de fierro y además, tenía incrustado como vidrios”.

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Posteriormente, la voluntaria ahondó en que “el veterinario lo que hizo fue estabilizarlo y sacarle los postones, pero uno le llegó en un ojo y tuvieron que proceder a sacárselo“.

Su difícil recuperación

Con respecto a la recuperación, afirmó que “el perrito ahora está más estable, ahora ya come como una comida mojadita y estamos esperando los resultados de la radiografía, porque parece que tiene otro metido en la cabecita”.

Si bien ella aseguró que fueron ellos los que se hicieron cargo de este caso, no habría sido posible sin la contribución de la misma gente que conoció el caso en redes. “Con los aportes de las personas hemos podido costear la clínica… ahora estamos esperando a ver cómo evoluciona y encontrarle hogar para que se pueda recuperar bien”, reconoció.

Para finalizar, Denisse planteó que “antes de entregarlo, queremos ver bien si se va a recuperar bien o no para darle toda la información disponible a los posibles adoptantes, pero es un perrito viejo y cuesta encontrarle un lugar a estos bebés”.

Al cierre de esta nota, Atila debió ser nuevamente llevado a control ya que su herida comenzó a suturar. Sin embargo, las noticias fueron positivas ya que se veía en buen estado, regresó a su hogar temporal para seguir en observación y con medicamentos, y tiene control en 10 días más.

 

 

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