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La cantante nacional Mon Laferte declaró mediante una transmisión desde su cuenta de Instagram que «su autoestima estaba por el suelo», producto de su embarazo. “Tengo el autoestima por el suelo, jaja, con este pelo sin podérmelo pintar y las hormonas”, contó a sus seguidores.

El estado anímico de la intérprete no es algo extraño en las mujeres embarazadas donde los problemas de autoestima y las diferencias emocionales en cada trimestre son parte del proceso que puede conllevar algunos trastornos.

La psicóloga perinatal del Centro Madre Luna, Bárbara Wiedman, conversó con CHV Noticias donde contó que el embarazo y los cambios hormonales «pueden generar acné, cambios en la piel y retención de líquido, porque las hormonas comienzan a subir y a modificarse, generando muchos cambios en la piel, además de la celulitis, el crecimiento de la guata y las estrías. Hay que considerar, si es que la persona pasa por algún síntoma depresivo, influirá directamente en el autoestima», señaló la especialista.

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En ese sentido dijo que el caso de Mon Laferte, tiene que ver con la «estimulación de las hormonas«, porque para el proceso de fertilidad asistida, para que un óvulo salga a encontrarse con los espermios, «hay que hiperestimular y eso hace que haya una sobrecarga mucho mayor». Asimismo, sostuvo que «aparecen muchas espinillas y cosas que no son agradables, ya que la revolución hormonal genera a su vez una revolución anímica».

La profesional comenzó desmitificando la idea que los mayores problemas psicológicas son en el post parto.»La mayor prevalencia de depresiones está en el embarazo y es súper poco conocido, porque la mayoría de la gente cree que es en el postparto. En el embarazo se da porque nadie sabe lo que va a pasar y cómo serán las cosas. Eso dispara la ansiedad, ya que no hay nada bajo control. No se puede decir quiero una niña que esté bien. Eso genera ansiedad», explica.

Primer trimestre y aceptación

«En el primer trimestre hay mucho sueño y decaimiento. La gran mayoría de las mujeres tiene altibajos en el tema con el autoestima. El primer trimestre del embarazo es la etapa más compleja, porque aún no está la guata definida y empiezan a sentir los cambios, además de mucha presión, molestias y el crecimiento del abdomen«, afirmó la psicóloga del centro asistencial Comer Criar y Amar.

Además esta etapa está ligada a «la aceptación del cambio del cuerpo. Eso se relaciona con el poder entenderse como un ser distinto, como una madre y eso genera disonancias y sentimientos extraños. Además que aún no sienten a la guagua, entonces no hay ningún feedback positivo», manifiesta.

«Ya en el segundo trimestre, se comienza a sentir a la guagua, además que no tienen una guata gigante. La mamá se puede mover y ese periodo es el de más alta autoestima. Tienen mucha energía. El segundo trimestre es como el mejor periodo en general», confirmó Wiedman.

Tercer trimestre y el ánimo frente a lo físico

Con respecto al último periodo de gestación, indicó que en «el tercer trimestre comienza el cansancio y el agotamiento. Ahí empieza la ansiedad, que si tengo todo listo o que si estoy preparada para recibir la guagua. Ahí nos sentimos gigantes, hay mayores dificultades, comienzan las estrías y es donde hay mayor retención de líquido. Ahí es más complejo», reveló.

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«No es solo lo físico, sino que también es el ánimo frente a lo físico. Es super importante considerar, que la mayor prevalencia de las depresiones perinatales, lo que considera la salud sexual y reproductiva están predominantemente en el embarazo más que en la depresión post parto. Aunque ahí podría ser más riesgosa», advierta Bárbara.

Recomendaciones

Al ser consultada como tratar dicha problemática y qué es lo que recomienda a las embarazadas que están pasando por un momento como este enfatizó: «En general se trabaja normalizado, al final nadie lo sabe y nadie lo conversa. Llama la atención que Mon Laferte lo diga, la mayoría de las mamás prefieren callar y asumirlo como parte del proceso es muy difícil de cambiar. Se entiende en la base que la mamá debe estar super feliz y en realidad no sucede, y ahí nace la culpa, por sentir ese tipo de cosas, de no querer engordar, o que le salgan espinillas. El trabajo mayor es normalizar», aseguró la psicóloga.

«Parte del normalizar es compartir con otras madres en la misma situación, para ver que no eres la única que pasa por esas cosas. El visibilizar y dar espacios para que estas cosas se puedan decir para liberar la culpa. Darle a entender que esto le pasa a todas las mamás o a la gran mayoría. El que no te sientas cómoda con tu cuerpo es normal y está bien, puedes decirlo, comentarlo sin culpa. No todas las mamás deben sentirse felices con su cuerpo. Ahí influye la perfección que se da en las redes sociales de las mamás regias con la guata perfecta. En el embarazo, en realidad la maternidad ni el embarazo ni nada es tan perfecto«, sentenció la psicóloga perinatal.

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