FOTO/ Policía de West Midlands

Después de registrar el fallecimiento de una mujer de 83 años en un Hospital de Birmingham, Reino Unido, una enfermera decidió tomar su tarjeta bancaria y efectuar varias compras en una maquina expendedora de alimentos.

Según informó el medio The Sun, se trata de Ayesha Basharat, una enfermera de 23 años que pertenece al personal que trata a paciente con COVID-19 en dicho recinto de salud.

Lee también: De inmediato a la cárcel: El hombre que abofeteó a Macron pasará al menos cuatro meses en prisión

La investigación, mediante la revisión de cámaras de seguridad, dio cuenta de que la joven efectuó cinco compras con el plástico, “sin contacto”, adquiriendo papas fritas, dulces y gaseosas, cada compra era de 1 euro, unos 880 pesos chilenos. Luego lo hizo por ultima vez con éxito.

La enfermera quizo hacer una compra cuatro días después de dicha oportunidad, sin embargo, los familiares de la anciana fallecida se dieron cuenta de que una de las tarjeta bancaria no estaba por ningún lugar y rápidamente sospecharon de quienes pasaron los últimos días con la mujer, los médicos.

Lee también: Las postales del eclipse solar que maravilló en el hemisferio norte este jueves

Las investigaciones no tardaron en dar con la responsable, quien se defendió diciendo que se trataba de una confusión y que ella pensó que era dinero propio cuando recogió la tarjeta del suelo.

Su versión se derrumbó al demostrarse que los colores eran diferentes, por lo que se le acusó de vulnerar el protocolo establecido para objetos perdidos.

Basharat finalmente asumió ser responsable de robo y fraude, pero no ira a la cárcel y deberá cumplir con una suspensión laboral de 18 meses.

Tags:

Deja tu comentario