Por Bárbara Mateluna
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Las consultas médicas a distancia son la tónica en medio de la pandemia. A través de la tecnología, los pacientes son atendidos por su doctor ya no en forma presencial, lo que disminuye el riesgo de contagio que implica salir a un centro de salud.

Según datos del grupo RedInterclínica, que integra a 4 centros asistenciales, la modalidad de telemedicina aumentó en un 900% entre los meses de abril y junio de 2020 a causa de la emergencia sanitaria.

La medicina del futuro

Un verdadero desafío para las clínicas fue adaptarse a esta nueva modalidad. En Clínica Nueva Cordillera, Los Carrera, Tarapacá y Los Leones ampliaron la oferta médica, para que cada día fueran más las personas las que prefirieran la atención a distancia.

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Estos establecimientos cubren más de 20 especialidades con telemedicina, entre las que se cuentan psicología adulto e infantil, pediatría, neurología, psiquiatría, ginecología y obstetricia, otorrinolaringología, cardiología y urología, entre otras.

El 47% de las consultas son del área familiar adulto e infantil, el 22% corresponde a atenciones de salud mental y un 14% a atención de paciente crónicos.

“La telemedicina es un complemento de las redes de salud. La llegada de este virus lo que ha hecho es acelerar estos cambios, porque la tecnología estaba y lo que faltaba era el marco normativo, que esto se permitiese, para que la gente confíe en este forma de hacer medicina y para que quienes proveen esto, que son los profesionales de la salud también se adaptaran a una nueva forma de atender a sus pacientes” nos comentó el doctor Mauricio Gaete, director médico de RedInterclínica.

En esta red comenzaron a trabajar para modificar su manera de atender a los pacientes desde que el coronavirus empezó a causar estragos en el mundo, en marzo partieron con las primeras pruebas. “Adaptamos nuestro sistema para esta nueva forma de atender. De hecho, nosotros desarrollamos una plataforma, adaptamos nuestra ficha electrónica, en donde hay opción de videollamadas”, dice Gaete.

En este método de consultas a distancia, un 63% de los pacientes atendidos pertenecen a Fonasa y dos tercios de quienes han consultado son mujeres, es decir, un 66%.

“Nuestra prioridad fue entregar la mayor accesibilidad a pacientes pertenecientes al Fondo Nacional de Salud, por lo que uno de las primeras condicionantes para salir al aire con este nuevo servicio fue lograr ser uno de los primeros en poder entregar la opción de compra de bono Fonasa vía web, minimizando así los riesgos que significan para el paciente los traslados hasta las oficinas presenciales”, afirma el Dr. Gaete.

Alternativa que los pacientes agradecen. “Fue muy fácil tener una consulta para mi bebé. Lo mejor es que no tuve que viajar a ningún lado para que lo viera un médico”, afirma Silvia Miranda, quien se conectó remotamente desde Los Vilos.

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Mientras que para pacientes que tienen enfermedades crónicas o de especial seguimiento y control médico, esta alternativa ha sido una importante solución para evitar complicaciones futuras. “Gracias a este método me pudo ver un especialista y explicarme muy bien mi enfermedad, dejándome mucho más tranquilo”, nos comentó Sergio Ramírez, otro usuario del servicio.

La disminución de consultas presenciales y sus riesgos

Si bien muchos optan por la telemedicina, hay una parte de la población que difícilmente puede acceder a esta modalidad, pues no posee los recursos para conectarse a través de la tecnología. Es ese segmento de pacientes el que preocupa, pues simplemente no asisten a sus controles médicos, lo que eleva riesgos como el subdiagnóstico de patologías o el agravamiento de enfermedades tras una atención tardía.

De acuerdo con datos entregados por Empresas Banmédica (el grupo de salud privada que incluye a las clínicas Santa María, Dávila, Vespucio Ciudad del Mar, Biobío, los centros médicos Vidaintegra y HELP), las atenciones médicas en el primer semestre de 2020 en dicha red cayeron un 47%, comparado al mismo periodo del año anterior.

Las consultas que más decrecieron fueron pediatría en un -61,58%, salud mental en un -53,63% y kinesiología en un -52,64%.

“Debido a esta baja en las atenciones médicas, hay diversos asuntos que nos preocupan, como que dejen de colocarse vacunas, o que problemas de déficit en lactantes pequeños o de mal nutrición no se detecten, los cuales están aumentando. Además, nos preocupa que no se diagnostiquen retrasos del desarrollo psicomotor, trastornos neuromusculares y metabólicos, trastornos del espectro autista, entre otros, y, por ende, no se realicen las terapias en las edades correspondientes”, explicó el Dr. Daniel Gambarrotti, coordinador de Pediatría de Clínica Vespucio.

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Los controles en especialidades médicas también han bajado, como cardiología en -49% y neurología en un -46,02.

“En el caso de cardiología, podrían aumentar los infartos, embolias, entre otros. Es posible que veamos una tasa de mortalidad aumentada en algunas patologías que no han sido diagnosticadas oportunamente. Además, ya se ha visto un aumento en las hospitalizaciones y en las complicaciones inherentes a esas patologías”, señaló Cristián Ugarte, director médico corporativo de la red de prestadores de Empresas Banmédica.

En cardiología, la preocupación de los especialistas se centra en que la detección temprana es primordial para identificar patologías cardiovasculares, lo que permite prevenir complicaciones e incluso la muerte. El doctor Rubén Lamich, jefe de cardiología de Clínica Santa María, nos comentó que, en el caso de los pacientes crónicos, al no consultar oportunamente, “pueden generar complicaciones como la descompensación, ya sea por no contar con sus medicamentos, demora en la realización de exámenes que puedan orientar a realizarse cirugías o evaluaciones a sus tratamientos”.

Preocupación por la baja de las consultas presenciales y por los riesgos que esto podría significar para la salud de los pacientes. Es aquí donde adquiere valor la posibilidad de que más personas puedan optar a la opción de telemedicina, mientras se mantiene la crisis sanitaria es una alternativa urgente y necesaria.

Aunque según el Doctor Gaete, este tipo de medicina llegó para quedarse, incluso cuando pase el peligro de la pandemia. “Aquí no hay retorno, no hay otra forma. Este es un paso que agrega valor a las personas, hace que las cosas sean más fáciles, en el fondo, hace que sean mucho más eficientes los procesos de atención de las personas en muchos aspectos. La telemedicina no reemplaza bajo ningún punto de vista la atención en vivo, pero sí lo complementa mucho. Nosotros vamos a continuar con esto, de manera complementaria”.

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