{"multiple":false,"video":{"key":"crQp4gbOnbEQchvn34524","duration":"00:00:00","type":"video","download":""}}

El hallazgo conocido como “esqueleto de Atacama” fue durante mucho tiempo un misterio, tanto que algunos creyeron que era un extraterrestre, pero en realidad era la momia de una niña nacida con raras mutaciones genéticas, según aclaró el estudio de su ADN realizado por la Universidad de Standford.

El esqueleto, al que se conoce con el nombre de “Ata” y fue descubierto en una bolsa de piel abandonada tras una iglesia en el desierto de Atacama, tiene apenas 15 centímetros de largo, con la cabeza en forma de cono, 10 pares de costillas y huesos que se asemejan a los de un niño de ocho años”, señala un comunicado.

El esqueleto llegó al mercado negro de hallazgos arqueológicos y posteriormente acabó en manos de un coleccionista en España, que pensó que podrían ser los restos de un ser extraterrestre.

Ata, según consideran los expertos, debió de haber nacido muerta o fallecer poco después del nacimiento y por el estado en el que se encuentran los huesos “probablemente” no hace más de 40 años.

Su “llamativa” apariencia, a la que los científicos ser refieren como fenonipo, puede explicarse “con mucha probabilidad” por un puñado de raras mutaciones genéticas, algunas ya conocidas y otras recién descubiertas, que están vinculadas con el enanismo y otros trastornos del crecimiento y de los huesos.

Tags:

Deja tu comentario