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Una ex inspectora municipal de Providencia demandó al municipio acusando que la obligaron a ella y otros funcionarios a infiltrarse en la denominada “primera línea” de la Plaza Italia a un mes del estallido social.

Evelyn Quezada, quien llevaba siete años trabajando bajo la modalidad de contrata, sostuvo en conversación con El Desconcierto que recibió la orden el 19 de noviembre por parte de quien era su jefe directo, Felipe Frez, y que pese a que intentó negarse con distintos argumentos, la directora de fiscalización María Ivonne Johansen le dijo que “tenía que jugármela, demostrar que hacía bien esta pega y que considerara que mi contrato acababa pronto”.

El mismo medio tuvo acceso a la denuncia, en la que Quezada detalló que fue enviada “a distintas zonas que fueran foco central de la contingencia nacional, principalmente Plaza Baquedano”. Asegura que el primer día tuvo que caminar desde la estación de Metro Tobalaba hasta el monumento del general Manuel Baquedano para observar a los vendedores ambulantes, personas en situación de calle y a los manifestantes.

La información habría sido traspasada a sus monitores, pero Evelyn también asegura que “iba directo a la alcaldesa Evelyn Matthei”.

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Después de ese día, la investigación se habría centrado en la “primera línea”. Para eso, ella y sus compañeros se tuvieron que camuflar: “Yo iba con jeans, el pelo amarrado, me sacaba los aros y jockey. Súper desarreglada, se suponía que así se vestían los encapuchados. Uno de mis compañeros iba con la camiseta del Colo”. Además, sostiene que “nos recomendaron hablar medio flaite, con garabatos y mostrando ser chora”.

El objetivo era “recabar información de cómo se organizaban, quién era el líder de los encapuchados, para cuándo se programaba la siguiente marcha, la cantidad de vendedores ambulantes, quiénes vendían drogas, si eran estudiantes o no, si eran flaites, si andaban con banderas, si vivían en la calle, todo servía”.

También informaban datos como los lugares vandalizados que luego eran ocupados como estacionamientos informales y sitios en los que se guardaban los escudos de la “primera línea”. Incluso se habría llamado a cortar el agua de las piletas para que los manifestantes no pudieran usarla para apagar las lacrimógenas.

Los reportes se habrían realizado minuto a minuto a través de WhatsApp en un grupo que terminó llamándose “Planificación” y que tenía como foto de perfil al “Negro Matapacos”. Uno de los mensajes daría cuenta de que Felipe Frez les pedía “revisar casas que tengan algo para ayudar a los manifestantes y enviar direcciones“.

La denuncia por vulneración de derechos fundamentales, despido indirecto y cobro de prestaciones laborales ahora se tramita en el Tribunal del Trabajo de Santiago y la audiencia preparatoria está programada para el 18 de febrero.

El concejal de la comuna Jaime Parada calificó la denuncia como gravísima. “Vamos a pedir información para saber cuántos funcionarios más fueron expuestos de esta manera”, indicó. Además, sostuvo que el concejo no estaba al tanto.

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