Pacientes agresivos: La ola de violencia en hospitales que sufren los funcionarios de la salud en Chile - Chilevisión
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11/02/2022 19:55

Pacientes agresivos: La ola de violencia en hospitales que sufren los funcionarios de la salud en Chile

La bullada balacera del Hospital El Pino es solo la punta del iceberg de la violencia que debe soportar el personal de salud en los recintos hospitalarios del país. "Hay personal de salud que llega con crisis de pánico a las urgencias y debe devolverse a su casa", relata Patricio Torres, dirigente de la Fenats del Hospital El Pino.

Publicado por Joaquín Lazo

El Dr. Patricio Torres, Dirigente de la Fenats del Hospital El Pino, todavía mantiene guardado en su casillero un corvo con el que un paciente casi lo intentó apuñalar. Para el especialista, este recuerdo encarna el sin número de situaciones de violencia que ha tenido que soportar junto a sus compañeros a lo largo de su carrera.

Torres trabajó durante 13 años en la urgencia del mismo recinto hospitalario. A lo largo de los años, las actitudes violentas de los pacientes se transformaron en parte del cotidiano laboral.

"Algunos pacientes se metían al pabellón, nos amenazaban y rompían las mamparas. Sacabas al paciente herido a la recuperación o fallecido hacia la morgue y tenías que salir por otras puertas o sino se tiraban encima del muerto y te lo quitaban", cuenta el dirigente.
Corvo del Dr. Patricio Torres.

Los pacientes agresivos son parte del día a día de los funcionarios de la salud, especialmente en las unidades de urgencia. "Llegan muchas personas que quieren pasarse por encima de todo el mundo que está esperando ser atendida. Llegan con un familiar apuñalado o baleado y para ellos es lo más importante del mundo", señala Torres. 

Todos los pacientes que llegan son categorizados dependiendo del nivel de urgencia que tenga su situación particular. Según cuenta Torres, los episodios de violencia están asociados principalmente a delincuentes, ya que usualmente llegan de urgencia debido a heridas de bala o por arma blanca.

Lee También: El crudo testimonio de un funcionario del Hospital El Pino de San Bernardo: “Vivimos en una cárcel” "Cuando tienes un paciente herido de esas características es ingresado sin necesidad de categorización", explica Torres.  A pesar de darle máxima celeridad a este tipo de casos, los acompañantes amenazan y agreden al personal de salud para apurar aún más la atención médica.
Documento del Minsal.

Estas agresiones también se dan en otros recintos hospitalarios del país. El Dr. Ariel Herrera, Presidente de la Fenats del Hospital San Borja, apunta a la falta de seguridad en los centros de salud. "Acá hay 20 guardias para todo el hospital y atendemos entre 2.500 a 3.000 personas diarias. Es insuficiente", explica el doctor.

En enero del 2021, parte importante del Hospital San Borja fue consumido por un voraz incendio, lo que mermó las instalaciones de atención para los miles de usuarios que acuden diariamente a este recinto hospitalario.

Según Herrera, esto ha afectado aún más la capacidad de atención en urgencias, lo que impacta en la velocidad de respuesta, y por ende, aumenta las agresiones físicas y verbales por parte de los pacientes. 

Otro de los factores de posibilitan estas situaciones de violencia ha sido el aumento de la población en las cercanías del recinto. "La población sigue aumentando, y son los mismos hospitales para esa cantidad en aumento. Con la llegada de la población migrante ya no damos abasto", cuenta el dirigente.

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Además, de la violencia que deben soportar dentro del hospital, los funcionarios de salud son víctimas de asaltos y agresiones a las afueras del recinto. "Cuando salen (los funcionarios de salud) después del horario de trabajo, aquí en Av. Matta con Santa Rosa los asaltan. Nosotros venimos a ayudar al paciente, a entregar salud y nos roban", relata el Dr. Herrera. 

"La atención de salud se da en un contexto de fragilidad de las personas. Si a eso le agregamos las deficiencias de acceso que puede tener  nuestro sistema de salud, crea una combinación perfecta para que esto - más la válida frustración ante esta situación - genere reacciones desesperadas en las personas que a veces pasan a agresiones", explica el Dr. Iván Mendoza, vicepresidente del Colegio Médico de Santiago.

Consecuencias psicológicas en los funcionarios

Las constantes situaciones de violencia que deben soportar, incluso llega a impactar las labores de atención de los pacientes. "Hay personal de salud que llega con crisis de pánico a las urgencias y debe irse de vuelta a su casa porque no pueden atender", cuenta el dirigente del Hospital El Pino.

Para el Vicepresidente del Colmed Santiago, la labor de los funcionarios de salud esta directamente relacionada con la capacidad de empatizar con las dolencias de los pacientes, para así transmitirles tranquilidad en el proceso de mejora.

"Un funcionario que es agredido o violentado puede tener serios problemas del ámbito psicológico generando secuelas, como desarrollar desconfianza, miedo de atender, lo que le impide participar en el proceso de salud de las personas", explica el Dr. Mendoza.

Además, el contexto pandémico tampoco beneficia la escalada de violencia. El estrés generado en los funcionarios por el esfuerzo en la atención de pacientes por COVID-19, ha agravado aún más el deterioro de la salud mental del personal.

¿Cómo solucionar esta crisis?

Luego de almorzar, los funcionarios de salud el Hospital El Pino suelen descansar en un patio habilitado para ellos. En diferentes ocasiones, delincuentes saltaban las panderetas del lugar y asaltaban los asaltaban dentro del mismo recinto hospitalario.

En 2020, la Fenats del hospital generó un proyecto consistente en la construcción de un cerco de seguridad electrificado, de 4 metros de largo, para el resguardo de los trabajadores. 

Según el dirigente del Hospital El Pino, el presupuesto destinado a seguridad tampoco permite la contratación de una empresa de seguridad eficiente. "Teníamos guardias de 70 años. A veces pasaba por el pasillo y los veía durmiendo. Una persona de la tercera edad no puede hacer nada", dice el Dr. Torres.

Actualmente, el recinto cuenta con el resguardo de una patrulla fija de Carabineros a las afueras del hospital, además de 2 funcionarios de la institución que se encuentran dentro del recinto. Esta última medida está vigente desde el estallido social de 2019.

En el Hospital San Borja este mes inició la marcha blanca de otro proyecto dirigido a aumentar la seguridad del recinto: un plan de mitigación para el cierre parcial de las puertas del hospital.

La medida consiste en reducir y fiscalizar la cantidad de usuarios que ingresan al centro de salud.   "Somos un hospital amigo por ende se tiene que aceptar que todos pasen, ahora no. Tuvimos que trasladar muchas unidades de atención a los estacionamientos, porque ahí atendemos en los modulares", explica el Dr.Herrera.

Este centro de salud no cuenta con ningún tipo de resguardo policial. Las dirigencias sindicales del hospital han solicitado la presencia de Carabineros durante más de 4 años.

Desde el Ministerio de Salud, el Subsecretario (s) de Redes Asistenciales, Nicolás Duhalde, manifestó su rechazo contra las agresiones que sufre el personal de salud.

"Buscaremos hacernos parte de todas las querellas que se presenten cuando un funcionario sea agredido en el ejercicio de sus funciones", señaló la autoridad.

Además de presentar ayuda jurídica, el subsecretario se comprometió a prestar todo el apoyo psicológico necesario que puedan requerir las víctimas.

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Según el Vicepresidente del Colmed Santiago, se han generado varias mesas locales y regionales entre gremios de la salud y las autoridades sanitarias y de seguridad, las que no han podido llegar a buen puerto.

"Empiezan muy bien, pero después se diluyen y terminan en poco y nada, o medidas transitorias sin impacto en el largo plazo", cuenta el representante del Colmed Santiago. El Dr. Herrera puede dar fe de la falta de medidas entregadas por la autoridad. "Nosotros como federación nacional generamos las instancias con ellos, hablamos con Iván Torres, encargado de Relaciones Laborales del Minsal, y hasta el día de hoy no tenemos ninguna respuesta", expone el dirigente.

Para el Dr. Mendoza, las situaciones de violencia no acabarán en el futuro cercano.

"Lo que vimos en el Hospital El Pino no se soluciona solo con medidas de seguridad. Ahí el Estado de Chile está en deuda, debe volver a ocupar el espacio que abandonó y que ha sido sustituído por la inequidad, desesperanza y delincuencia", concluyó el Vicepresidente del Colmed Santiago.