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Es evidente en el rostro de Patricio González que la felicidad y el cansancio se alternan constantemente.

Felicidad porque tras meses de luchar, por fin puede estar con sus 7 nietos que fueron liberados del centro de refugiados de Siria. Pero cansancio por lo desgastante del esfuerzo y porque ahora llega una nueva etapa que será más complicada de lo que se pensaba.

En un principio no lo creí. Me mandaban fotos, pero no los veía bien“, comentó a CHV Noticias Patricio mientras sostiene a uno de los niños más pequeños en sus brazos.

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El abuelo de 51 años recuerda que durante el día de ayer lunes “me llegó un mensaje diciendo que este niño que tengo en brazos lo habían llevado al hospital. Al final estaba en shock”.

¡Cómo iba a saber yo que era verdad! Maravilloso poder verlos y abrazarlos nuevamente”, sumó.

Y es que por una parte no creía que esos pequeños que aparecían en las fotos eran los hijos de su hija, quien se fue a Siria para militar en el ISIS, organización por que la que murió a comienzos de este año.

Anoche cuando llegaron tenían hambre y no se quedaban dormidos, son realmente geniales, así que ahora lo hemos pasado muy bien”, agregó.

Sin embargo, ahora comienza una nueva etapa, que es la de volver a Suecia, donde Patricio vive, específicamente a Gotenburgo.

Hoy comenzaron a realizar los trámites para conseguir las visas, proceso que será más lento de lo que imaginó, ya que solo algunos de ellos nacieron en Suecia, otros nacieron en Siria, luego de que su madre y padre se hicieran parte de ISIS.

Los que nacieron en Suecia pueden volver en máximo dos semanas, mientras que el resto deberá esperar hasta un mes.

Por otra parte, desde la Cancillería dicen que han seguido día a día la situación de los niños y de Patricio González, por lo que prefieren no referirse a si es posible que vengan a ver a su familiares que residen en Chile.

Pero lo que es seguro es que ahora están en los brazos de su abuelo, quien luchó por volver a verlos y que fueran liberados del campo de refugiados en Siria.

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