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La serie de delitos sexuales cometidos durante las últimas semanas ha encendido un intenso debate sobre qué castigo deberían tener los condenados por estos crímenes, ya que la ciudadanía ve con recelo los beneficios carcelarios de algunos de estos condenados, e incluso se ha planteado la idea de realizar castraciones químicas. Pero ¿en qué consisten medidas como estas?

Los expertos explican que los imputados por delitos sexuales contra menores deberían someterse a este tratamiento, el cual también exigen madres y padres que marcharon por el centro de Santiago pidiendo justicia y que la autoridad tome cartas en el asunto.

Silvana Tobar, vocera en Santiago de “Ley Sophie”, señaló que esta medida “es una buena propuesta y la legislación no debería demorar en aceptarla”.

Desde el año 2014 duerme en el Congreso un proyecto de ley que platea la castración química para los abusadores sexuales. La propuesta apunta a que quienes sean beneficiarios de libertad condicional, puedan recibir un tratamiento farmacológico que innova sus hormonas.

Los expertos señalan que no se trata de una esterilización, sino más bien de un recurso que permite disminuir la lívido a través de medicamentos y generación de hormonas masculinas.

El médico urólogo y presidente de la Sociedad Chilena de Sexología, Antonio Salas, reconoce que la castración química es un procedimiento común en pacientes con cáncer de próstata y personas que buscan cambiar de sexo.

Sin embargo, desde el punto de vista médico, señaló que no cree que sería una solución para condenados por abuso sexual.

“Tiene la fácil compensación ante el uso de hormonas masculinas. Personas que hayan sido castradas pueden colocar todos los meses dosis de 250 milígramos de testosterona y recuperar su masculinidad”, indicó.

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