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Paula Espejo tiene 40 años, es psicóloga y buzo. Ella fue elegida entre diez mil postulantes para una embarcación que por dos años viajará tomando pruebas científicas del plástico y sus repercusiones en el océano.

El viaje esta a cargo de la organización británica eXXpedition, creada en 2014, los que publicaron un anuncio al que respondieron cerca de 3 mil mujeres. El resultado fue favorable para 300. Paula es una de ellas.

La aventura comenzó este martes, en Reino Unido, y durará dos años.

La primera parada es en Sutton Harbour, Plymount. Luego tomarán rumbo hasta Azores, donde pretenden llegar el 19 de octubre.

Los peces y otros animales lo comen y queda dentro de ellos y, por un lado mueren los animales por el plástico, pero también las toxinas que quedan pegados a ese plástico de tantos  años en el mar. ¿Y quién es el último que come? nosotros”, apunta Mark Minneboo, director ejecuto de Plastic Ocean.

El grupo cuenta de un equipo multidisciplinario de ocho nacionalidades, entre las que están una agente de policía, una documentalista, una instructora de yoga, una arqueóloga, estudiantes, activistas y empresarias.

En la embarcación surcarán cuatro veces los océanos e incluso el Ártico, una de las zonas con un alto nivel de plástico de todo el mundo.

La misión incluso cuenta con un laboratorio flotante, lugar en el que realicen inmediatamente las pruebas necesarias acorde al lugar que transiten.

Paula realizará el trayecto desde Isla Galápagos a Isla de Pascua y partirá el próximo 15 de febrero, por lo que incluso recibió entrenamiento por parte de la Armada de Chile.

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“Cuando encuentro este proyecto, estaba abierto el tramo Galápagos-Isla de Pascua, que fue mi primera prioridad de postulación, porque estaba vinculado con nuestro territorio, con Chile”, explicó.

Además, ella está expectante y con ganas de entregar lo mejor de sí. “Si me eligieron para este proyecto fue tanto por mi trayectoria en el mar, porque tengo trabajo con el que puedo aportar a esta tripulación y también por mi trayectoria como psicóloga”, comentó.

La idea es avanzar en la investigación por los daños que genera el mal uso del plástico, pero sin demonizarlo, ya que claramente su uso debe ser regulado. Es por esto que tomar acción es fundamental.

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