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Las energías limpias no están libres de cuestionamientos. La construcción de la segunda planta solar más grande del país tiene la oposición de vecinos, quienes alegan por la tala de espacies nativas y la destrucción del hábitat de cóndores y pumas. Los cuestionamientos apuntas a la planta de energía Meseta de los Andes de la empresa Sonnedix, cuyas obras ya comenzaron en el terreno de 150 hectáreas en la comuna de Calle Larga, en la Región de Valparaíso. El proyecto producirá 386.750 megawatts-hora de energía al año, pero agrupaciones ambientalistas alertan posibles daños al ecosistema. «Una de las mayores aprehensiones que tenemos ahora es que ellos tenían que reubicar todas las especies antes de comenzar la deforestación, entonces queremos saber dónde están esas reubicaciones. Dónde están los zorros, las lagartijas, los conejos, las aves y los cactus», señaló Denisse Contreras, representante del colectivo Guardianes de la Aconcagua. Por otra parte, Mario Martínez, miembro de la misma organización, sostuvo que «este proyecto viene a agudizar la problemática medioambiental que tenemos en el valle y como ciudadanos no podemos permitir que estas cosas pasen», además aseveró que «esto no es energía verde».

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