{"multiple":false,"video":{"key":"oWiyQKmGzO","duration":"00:24:12","type":"video","download":""}}

Desde el 5 de noviembre de 2021, el imputado de asesinar a la subinspectora Vivanco, Leonel Contreras, se encuentra recluido en el cuartel Independencia de la PDI, por ser un peligro para la seguridad de la sociedad, según dijo Mariela Hernández, la titular del 15 Juzgado de Garantía de Santiago.

Una vez nombrado detective, Contreras fue designado a la Brigada de Homicidios Metropolitana. Tras los hechos, el funcionario de la PDI dijo que no disparó a Valeria, a pesar de que la evidencia lo incrimine.

Lo anterior, debido a que según los análisis, la bala que mató a Valeria salió del arma de Contreras, ya que sus dos manos tenían la triada química de plomo, bario y antimonio, pruebas científicas de que efectuó un proceso de disparo. No obstante, él manifesta lo contrario.

Lee también: Exclusivo: El sumario a los PDI del Caso Vivanco

El homicidio de la subinspectora aún se encuentra en una nebulosa que se mueve entre el autor del crimen, las declaraciones de los tres colegas que integraban la agrupación, y los investigadores de la Policía de Investigación que habrían ocultado la verdad de los hechos.

“Esto es ser cómplice de una mentira y encubrimiento, es ser cómplice de no decir la verdad, de engañar a la Fiscalía, al país y a una familia”, dijo el padre de Valeria Vivanco.

Investigación trabada

Según el Perito Marcelo Lermanda, ex funcionario del Laboratorio de Criminalistica Central (Lacrim) de la PDI, Juan Carlos Carrasco Ortíz, Viviana Acevedo Silva y Ximena González Gálvez, fueron sacados de la ecuación de responsabilidad en el sumario. “No les imputaron nada, pese a que es evidente que participaron con actos de ilegalidad, retrasando la información que llegó super tarde al Ministerio Público”.

Lo anterior, debido a que desde el 17 de junio se sabía el resultado del microanálisis científico de los restos de pólvora, no obstante,  el fiscal Christián Toledo, quien investiga el caso, tuvo acceso a la información el 29 de julio, un mes y medio después de los resultados.

“Si la información hubiera llegado de manera oportuna, se hubieran tomado mejores decisiones, y quienes estuvieron privados de libertad no hubiesen estado tanto tiempo privados de libertad, lo que no correspondía”, expresó el fiscal. “Se ocultó en un cajón durante 40 días. Esa forma de actuar es mafiosa, para ocultar la verdad de lo que había sucedido”, dice el padre de la víctima.

Lee también: Desde imputados liberados hasta formalización de colega PDI: La cronología del caso Vivanco

Desde la PDI tampoco respondieron sí se hizo llegar o no al persecutor el sumario administrativo 304 en el que la institución formula cargos ante los presuntos responsables de obstruir la investigación.

Contradicciones del caso

En primera instancia está el nombre de María Constanza Norambuena, una oficial catalogada como “disciplinada por parte de la institución. Trabajó un mes junto a Valeria antes de su muerte. En ese sentido, Norambuena declaró que uno de los supuestos delincuentes le disparó a Valeria en el tórax. Sin embargo, su versión fue modificada ante el Fiscal, ya que en dicha instancia optó por indicar que no vio quien disparó.

La otra contradicción viene por parte de Felipe Gallardo, quien conducía el vehículo en el cual perseguían a los sospechosos. El conductor a cargo de la patrulla, según declaró, se da la vuelta, regresa y escucha el disparo, pero según el hermano de Valeria, su testimonio no concuerda con las grabaciones.

Según declaró el padre de Valeria, Gallardo llegó al hospital y se lavó las manos borrando cualquier tipo de evidencia. “Eso no es profesional”, sostuvo.

En ese contexto, entre tanta contradicción que zanja la criminalística que ha identificando a Leonel Contreras como el autor del homicidio, los dardos de su defensa, apuntan ahora a Gallardo como el funcionario que disparó la munición contra Valeria Vivanco.

Lee también: Papá de Valeria Vivanco: “Estamos bastante avergonzados de la actitud del alto mando de la PDI”

El defensor de Contreras, Juan Pablo Gómez, aludió a una confabulación de los funcionarios para perjudicar al de menor rango. Dice que cambiaron el cañón de la pistola de Contreras para colocar el del arma que habría disparado Felipe Gallardo.

“La operación puede ser malintencionada o accidental. La persona que tuvo acceso a las dos armas, hubiera querido evitar que el funcionario policial de mayor trayectoria fuera imputado de este hecho, versus aquel que estaba recién egresado de la escuela”, declaró.

Según sostuvo el padre de Valeria, lo que le preocupa en demasía es la otra arista de la investigación, que es la obstrucción, en la cual el fiscal Alex Cortés, que ha estado a cargo, “no ha brindado ninguna información con respecto a los peritajes o a las diligencias que se están haciendo”.

Es relevante consignar que el señor Cortés, no accedió a dar una entrevista para informar a la opinión pública de los avances.

Tags:

Deja tu comentario