Por Roberto Cox
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El pasado 19 de diciembre, el gobierno recibió el denominado informe Big Data con detalles sobre el estallido social. El documento incluía información sobre el comportamiento de las redes sociales desde aquel turbulento 18 de octubre.

Señalaba que 5 millones de usuarios únicos habían generado más de 60 millones de interacciones, de las cuales casi un 20% provenía del extranjero.

Se habló de la influencia de medios internacionales junto a la participación activa de políticos de otros países y varios sectores de la sociedad.

A los pocos días La Moneda aseguró que el informe “no fue encargado ni realizado por el Gobierno, ni tampoco financiado por recursos públicos”.

Finalmente, “fue puesto a disposición de la Agencia Nacional de Inteligencia”, mientras muchos miraron incrédulos la real injerencia de determinados grupos en el denominado estallido social.

Los fanáticos del K-Pop fueron uno de ellos. CHV Noticias llegó hasta el lugar donde suelen practicar sus coreografías. Allí descartaron todo tipo de nexo con el denominado estallido social.

“Nosotros tenemos un gran impacto en las redes sociales. Podemos compartir cosas y hacerlas llegar a todos. Creamos un hashtag y se transforma rápidamente en tendencia. Pero nosotros no tenemos nada que ver con lo que está pasando en este país”, asegura una de las fanáticas del K-Pop.

“En lo único que tienen que ver el K-Pop con la revolución es que es impulsada por los jóvenes. Quizás de esos datos sacaron conclusiones que nos implicaban. No tiene nada que ver. Acá hay todo tipo de gente”, afirma otro de los jóvenes que se dan cita frente al edificio de Aguas Andinas para practicar coreografías.

Todos los entrevistados aseguraron que apoyan el estallido social y que incluso han participado de las distintas marchas, pero descartan que haya existido una organización diseñada para aumentar los efectos de la crisis.

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