Por Javier Espinoza
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Un Lipitor de 20 miligramos y 60 comprimidos cuesta $92.790. En cambio su bioequivalente, de 30 comprimidos cuesta tan solo $2.870. En otras palabras, por solo $5.740 se pueden llevar los 60 comprimidos de atorvastatina.

Misma situación constató también el Sernac, que concluyó que existen diferencias de hasta $180 mil entre un remedio bioequivalente o genérico y otro de marca.

“Muchas veces, uno pide el remedio y sólo ofrecen el bioequivalente más caro”, asegura una mujer en Providencia. Y ese es, precisamente, otro de los problemas detectados y que tiene a los remedios nuevamente en la polémica.

En la misma línea, indican que “acabamos de iniciar una fiscalización. En 3 farmacias, el 20% de aquellos remedios que deben ser exigidos no están cumpliéndose, no hay stock o no hay el equivalente“, aseguró Soledad Velásquez, directora del Instituto de Salud Pública.

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Así se iniciaron las fiscalizaciones de la autoridad sanitaria a estos establecimientos, para verificar el cumplimiento de la normativa que obliga a que 78 fármacos bioequivalentes del petitorio mínimo estén a disposición. “Las que no lo cumplan serán infraccionadas. Debemos hacer el análisis de si la farmacia no cumple o el laboratorio no abastece”, añade.

Duda que se planeta porque los laboratorios aseguran no dar abasto y que, antes de iniciar estas fiscalizaciones, se debió prever y analizar esta situación. Desde las farmacias, en tanto, confirman que existe un problema serio de desabastecimiento de medicamentos genéricos o bioequivalentes.

“Hay una gran cantidad de productos, de los más baratos, que no están en el mercado, que desaparecieron de Chile. Esto es histórico. Esto ocurre con metildopa, por ejemplo, que sirve para combatir la hipertensión”, asegura Héctor Rojas, presidente de las Farmacias Independientes.

“Efectivamente, a veces ocurre que no tienen stock de bioequivalentes. Uno tiene que pedirlos, de todas formas. Lo malo es que uno no tiene la plata para comprar el de marca”, asegura otro cliente.

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Pese a la defensa de las farmacias y también de los laboratorios, el Gobierno no cede e insiste en que estas fiscalizaciones se mantendrán, ya que son parte de la nueva política nacional de medicamentos.

En conversación con Radio Pauta, el ministro de Salud, Jaime Mañalich, aseguró que “estas rondas serán un incendio en las farmacias de Chile” y añadió que “a la segunda vez que no tengan el bioequivalente, después de la multa, van a ser clausuradas y arriesgan la pérdida del registro”.

Además del ISP, quienes también pueden fiscalizar son los mismos usuarios, los que al detectar que no existe el fármaco bioequivalente, y sí el de marca, deben realizar la denuncia.

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