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Todo comenzó cuando Leslye Riquelme y su marido habían pedido un vehículo a través de la aplicación Uber para ir a una clínica cercana en Reñaca. Hasta ahí todo normal, el problema se generó cuando la mujer pidió que el conductor le abriera la puerta para entra el coche. A lo que él se negó.

Ese fue el disparador por el que se generó uno de los videos más viralizados de los últimos días, en el que se ve a la mujer gritando a Pablo Casanga, el conductor del auto que terminó con los vidrios rotos luego de que le arrojaran piedras.

Él queda como víctima“, comentó Leslye, quien fue formalizada y pasó control de detención por lesiones leves y daños al vehículo.

Según relata la mujer, luego de que el conductor se negara a abrirle la puerta, “le pedí que cancelara el viaje y se fuera. Me trató de loca, me dijo ‘cómo se te ocurre que voy a cancelar el viaje, vengo de lejos para tomarte a ti y no me voy a ir'”.

Sin embargo, Pablo tiene una versión que en parte se contrapone a la de ella.

“Le dije que no era mi trabajo porque ella iba con su marido, pero que si ella hubiera ido sola con su guagua yo me bajo a abrirle las puertas”, explica.

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En la misma línea apunta que “no le falté el respeto a ella ni al marido. Ella actuó de mala forma y me rompió todos los vidrios“, sostuvo el hombre que en ningún momento dejó de grabar todo el episodio.

Pero todo se salió de control. “Agarré una piedra y para mi mala suerte justo le llegó a un vidrio“, lamentó la Riquelme quien reconoce que “todos tenemos límites y yo cruce los míos” aunque dice que tiene un motivo.

“Logró que yo me saliera de mis cabales y que perdiera el control, pero cuando te amenazan con una pistola, te dicen que te van a disparar y estás con tu familia creo que te enojas mas que un poco”, justificó.

Algo que también desmiente Pablo, quien asegura que “no tengo ningún arma porque Carabineros después revisó el auto“.

Pero la historia no se quedó en la calle, sino que continuó en el departamento de Leslye, hasta donde llegaron los efectivos policiales para detenerla y llevársela a la comisaria.

Tal como se ve en los videos, la mujer cayó en desesperación al ver a los carabineros, por lo que comenzó a gritar mientras le pedía a su pareja que le pasara zapatos y ropa para cubrirse, ya que fue detenida en un babydoll.

Estoy con tratamiento psiquiátrico porque tengo problemas de control de ira. Tomo medicamentos y ese día no me los tomé”, detalló.

Tratamiento médico mediante o no, todo llegó a tribunales, donde ahora Leslye espera el juicio por el descontrol que le implicará, probablemente, pagar los daños del auto de Pablo.

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