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A través de las redes sociales, el joven periodista e influencer Juan Vallejos compartió cómo en una noche el balcón de su departamento se vio invadido por polillas.

El registro se viralizó rápidamente y evidenció lo que ya muchos habitantes de Santiago estaban sospechando: estos lepidópteros se multiplicaron en el último mes. 

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“Ese día fue ya excesivo, era como gracioso. En lo particular, no le tengo fobia pero son molestas. La gente me decía que las quemara, vende la casa, y mucha gente me escribía como muerta de pánico diciéndome que no podía ver el video completo de solo por estar en medio de ese enjambre de polillas”, comenta el afectado.

A pesar de que estos insectos no causan ningún daño a animales o humanos, muchas personas tienen fobia.

Según explica la profesora de Agronomía de la Universidad Católica, Tania Zaviezo, es natural que esta especie haya aumentado en cantidad en este tiempo: “Uno tiende a olvidarse, pero cíclicamente, hay en estos años una mayor cantidad de polillas volando en esta época“.

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Tuvimos un invierno un poco más lluvioso, un poco más húmedo que los últimos 5 años, diría yo. Eso provocó que todos los cerros, todos los sitios eriazos, los parques, tengan mucha más maleza, más pasto”, profundiza el entomólogo Alfredo Ugarte.

Es así como, al haber más maleza y pasto, las larvas de polillas tuvieron más alimento para crecer y desarrollarse.

En las viviendas se pueden ver dos tipos de polillas: la que se encuentra en el exterior miden entre 2 a 3 centímetros, y las que viven dentro de las casas son más pequeñas.

“Lo que crece es la larva, no el adulto. Cuando una polilla chiquitita es una especie de tamaño pequeño, no quiere decir que va a crecer”, agrega Ugarte.

Con respecto a estas últimas, que están más asociadas a la ropa, se aconseja pasar la aspiradora para que no se arruinen los alimentos o las prendas de vestir. En tanto, las más grandes son inofensivas, y cumplen un rol clave en la polinización, por lo que no hay que matarlas. “Simplemente tomarlas y dejarlas afuera”, señala Zaviezo.

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