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El pasado lunes 19 de julio, la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados y Diputadas aprobó en general y de manera unánime el proyecto de ley que establece la protección y el acompañamiento clínico para madres y padres que hayan sufrido una muerte gestacional o perinatal, conocido como Ley Dominga.

El proyecto, que se encuentra en su segundo trámite constitucional, tiene como objetivo que la instituciones de salud tanto privadas como públicas tengan un protocolo universal en caso de la muerte de un hijo antes o durante el parto de la madre, con un manejo clínico y ayuda psicológica para la contención y acompañamiento sostenido durante el tiempo.

La iniciativa fue ingresada por la senadora Carolina Goic (DC), Yasna Provoste (DC), Marcela Sabat (RN), Ena Von Baer (UDI) y el senador Rabindranath Quinteros (PS). Sin embargo, Aracelly Bravo, quien perdió a su hija Dominga en septiembre de 2020 en la semana 36 de gestación, fue la impulsora de la normativa.

En ese sentido, la expositora experta en la comisión de Salud y directora de Ginecólogas Chile, Andrea Von Hoveling, conversó con CHVNoticias.cl acerca del proyecto y sus indicaciones. Además, tuvo palabras para analizar el complejo momento que viven las embarazadas en Chile durante la pandemia, el retroceso del acceso a los anticonceptivos y la implementación a futuro de una ley que contemple todos los derechos sexuales y reproductivos de las personas.

Andrea Von Hoveling

¿Cuáles son las sensaciones luego que de manera unánime la comisión de Salud de la Cámara Baja aprobara en general el proyecto de la Ley Dominga?

La verdad que fue muy gratificante y emocionante porque nos ha pasado en diferentes instancias, de que cuando se habla de duelo gestacional, las personas se remecen y comienzan a contar sus experiencias. No solo han aprobado la ley sino que han contado porque a título personal es tremendamente cercano. Se nos han acercado mujeres que han tenido duelos de más de 40 años. La idea es que el proyecto salga rápido y que salga bien, porque las familias afectadas por un duelo tan complicado merecen un mejor trata y un mejor acompañamiento.

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¿Qué es lo que significa un acompañamiento a futuro desde las instituciones de Salud hacia los padres que sufren una pérdida?

La propuesta nuestra es que sea algo muy integral, que acompañara al momento del diagnóstico, incluso los embarazos posteriores. No está garantizada la compañía a una mujer en el momento de recibir una noticia tan devastadora como la muerte de su hijo en gestación. Muchas veces, como se trata de un embarazo pequeño, la mujer entra sola, ahora en pandemia mucho más.

¿Qué sucede a la hora que el médico se da cuenta de que la mujer está sufriendo una pérdida?

Cuando se dan cuenta que se trata de un aborto o de una muerte fetal, no está protocolizado que se llame al acompañante. No está contemplado para las situaciones de duelo. No está contemplado que la mujer tenga un rato de privacidad para poder llorar tranquila. No está contemplado que la información sea reiterada. Está estudiado por la psicología que, en momentos de malas noticias, uno no retiene toda la información, cuando la mujer no está en condiciones de escucharla. Entonces la queja es que la mujer no se acuerda de nada, pero es con justa razón. La mujer debe recibir la noticia acompañada. durante el periodo de su hospitalización o en el momento del parto de la cesárea.

¿Les afecta por ejemplo escuchar otros partos en el mismo hospital?

Si. Se deben extremar los esfuerzos para que, en todo momento, la mujer no entre en contacto con mujeres que están teniendo sus partos. Lo que relatan muchas es que mientras esperan para que se les indujera el parto de su hijo fallecido, es que escuchan a otros hijos naciendo o llorando.

¿Cómo les afecta psicológicamente a las madres o padres una pérdida de su hijo en el embarazo?

Se debe garantizar un acceso a una licencia médica porque no se contempla el duelo que pasan ni su salud psíquica. Ojalá un acompañamiento psicológico en la hospitalización misma. Asegurar espacios de ritos. Si una familia quiere vestir a su hijo o armar una caja de recuerdos que pueda hacerlo, ya que desde la psicología está muy recomendado. No solo que esté permitido, sino que se apoye activamente. Que haya un espacio privado para hacerlo. Acompañamiento psicológico para el periodo posterior y para los embarazos posteriores, ya que los que vienen a futuro los viven con mucha ansiedad y eso incide directamente en la salud y en su vínculo con el hijo. Esto tiene que ver con la protección del hijo que puede venir después.

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Salud en pandemia

Pasando a otro tema. Usted como ginecóloga ¿observa algún tipo de enfermedad o prevención de estas, que no han sido tratadas por las mujeres debido a la pandemia?

Tenemos un repunte importante del cáncer de mamas más tardío, que es el que se detecta precozmente con la mamografía. El cáncer de cuello uterino que es el que se detecta antes de que llegue a ser cáncer con el papanicolaou. Porque la verdad que pensamos que la pandemia iba a ser corta. Nosotras mismas como ginecólogas llamamos a postergar porque pensábamos que iban a ser 3 o 6 meses, pero ya vamos en un año y medio. Hay que retomar los controles preventivos, llamar a los consultorios, que ya retomaron su atención normal. Las mujeres que lo puedan hacer de forma particular decirles que es una excelente inversión para su salud.

¿Y en el caso de las enfermedades de transmisión sexual?

Existen detecciones de enfermedades en un estado más tardío. Hay un alza importante de las enfermedades de transmisión sexual, sobre todo en mujeres, porque hay un número importante que no da síntomas o muy sutiles. Entonces en reducirse los controles preventivos, hace que se pasen diagnósticos precoces de infecciones de transmisión sexual y eso es riesgoso para quien lo padece porque se arriesga a consecuencias si no tiene un tratamiento temprano. Y para efectos sanitarios puede ser catastrófico, porque por cada persona que tenga una enfermedad no tratada, tienes a todos sus eventuales contactos sexuales propensos al contagio. Eso además se suma a menor acceso a preservativos y educación sexual en los colegios. Tenemos un repunte de enfermedades de transmisión sexual que ya iban al alza antes de la pandemia en menores de 25 años. El llamado es siempre condón y que el VIH es la otra pandemia de nuestro tiempo. El autocuidado tiene que incluir mascarilla y también condón.

Hace poco salió un estudio que señala que hubo un retroceso de al menos cinco años en el acceso a los anticonceptivos debido a la pandemia. ¿Cómo analiza esta problemática?

Uno de los ejes en los cuales trabajamos es el aumento de los embarazos no planificados. La actividad sexual se mantiene, y la fertilidad también. Desde muy iniciada la pandemia, había denuncias de la disminución de acceso a los anticonceptivos. No solo es por la falta de empleo, ya que el 85% de las mujeres adquiere los anticonceptivos de forma gratuita en los consultorios. Sino que, porque no hubo ningún plan coordinado para asegurar que las mujeres siguieran recibiendo sus anticonceptivos, ya que consultorios dejaron de dar esas atenciones priorizando por ejemplo el embarazo. Si tu mantienes fertilidad y actividad sexual y disminuyes la anticoncepción, aumentan los embarazos no planificados y aumenta el aborto clandestino. La verdad que el panorama es bastante negro. Chile se caracteriza por un muy buen plan de anticoncepción y eso retrocedió de manera muy importante. Además de las cosas casuales que agravaron el problema como los anticonceptivos defectuosos.

¿Cuál es el panorama actual que viven las embarazadas en Chile?

Aún no sabemos si los embarazos han aumentado. En diciembre, enero y febrero de 2020 y 2021 respectivamente disminuyó la natalidad, pero ahí estábamos hablando de niños concebidos al principio de la pandemia cuando las cuarentenas se respetaban y aún no había disminución de los anticonceptivos. Pero ya hay reportes de que están aumentando los controles de embarazos, creemos que pueda haber un aumento que aún no se traduce en números de nacimientos y que sería a costa de embarazos no planificados.

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¿El embarazo empeora el COVID-19?

El embarazo empeora el Coronavirus sí. Al principio creíamos que no, pero la evidencia demuestra lo contrario. El hecho de estar embarazada, cursando un COVID-19 es más grave. Porque hay más riesgos de trombosis, porque la mecánica ventilatoria es distinta sobre todo con un embarazo avanzado. Obviamente en una mujer que está grave ese embarazo hay que. El virus mismo no causa malformaciones ni enfermedades graves, pero la prematuréz es el principal riesgo. Lo otro que descubrimos hace poco, es que el hecho de haber tenido COVID-19 empeora el pronóstico del embarazo en cuanto a las posibilidades posteriores de parto prematuro, de presión alta durante el embarazo y situaciones que pueden complicar el pronóstico de la mamá como del hijo. El embarazo empeora el Coronavirus y el Coronavirus pone en riesgo el embarazo.

¿Cómo evalúa el panorama actual de la Vasectomía?

Cada vez vemos más interés por parte de los hombres para hacerse corresponsables del control de la natalidad y de la planificación familiar. Ese es un recambio generacional que estamos viendo con harta fuerza desde hace unos cinco años. Porque en ese periodo uno no conocía a hombres que se sometieran a vasectomía. Hemos visto un aumento. Vemos un aumento con muy buenos ojos de hacerse corresponsables, porque siempre ha sido la mujer la que carga con la responsabilidad de embarazarse o no, aunque sea una decisión de a dos. El interesarse por el uso de preservativos, por el desarrollo de anticonceptivos masculinos y también el hecho de esterilizarse, cuando una pareja decide no tener más hijos, y que sea el hombre quien se suma la responsabilidad y no la mujer, es una señal que hace que sea más equitativa la planificación familiar.

¿Usted espera que en la Convención Constitucional discuta los temas que hemos conversado en esta entrevista?

La Constitución no puede abarcar cada aspecto de cada cosa porque sería eterna. Entiendo que tiene que ser más general. Pero si espero que, desde la perspectiva del derecho a la educación y la salud, se contemplen instancias de respaldo constitucional para crear leyes que tengan que ver con derechos sexuales y reproductivos. Nuestro sueño, como mujeres es poder crear en algún momento una gran ley de derechos sexuales y reproductivos que lo involucre todo. Desde la educación en el colegio, hasta el proceso reproductivo completo de la mujer, ya sea la anticoncepción, la esterilización para quien no quiera tener hijos, el apoyo a la que si quiere y no puede. La atención general del parto y del puerperio. La atención integral de la menopausia, todo. Pero eso no puede estar en la Constitución, eso es materia legislativa, pero si se debe dejar claro que el derecho a la información y a la salud deben quedar establecidos para que haya más respaldo ahora de legislar.

¿Qué significa que desde la agrupación Ginecólogas Chile trabajen con la promoción del enfoque de género?

Ginecólogas Chile parte desde la intuición desde la desesperación de darnos cuentas que había muchas mujeres muy solas en pandemia y que no tenían una ginecóloga o matrona de confianza. Entonces nos empezamos a dar cuenta que había una necesidad enorme de información. Creamos un grupo de Instagram y fue creciendo de manera impensada. El enfoque de género es porque sentimos que hay muchas sociedades científicas haciendo la pega más académica, pero que no hay un esfuerzo real para hacerle llegar esa información a las mujeres, para darles el poder de estar informadas y decidir. Nosotras creemos que el primer derecho reproductivo es el de la información, porque te permite ejercer otros derechos.

 

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