Por Efraín Leiva
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Cuatro meses han pasado desde el primer caso de coronavirus en Chile. Meses en que la forma de vida de millones de chilenos cambió. Para los delincuentes también hubo cambios y para los narcotraficantes mucho más.

Según el capitán Pablo Ardiles, del departamento OS7 de Carabineros, producto del cierre de algunas fronteras y las cuarentenas en algunas comunas, “evidentemente hay menor movilidad y existen restricciones que hacen que los traficantes tengan que desarrollar modalidades de cambio en la forma en la que están traficando”.

Y uno de los problemas para estos delincuentes son los cordones sanitarios. Según Carabineros estas bandas saben dónde están y se dedican a estudiarlos. Por lo mismo, surge la creatividad extrema de algunos para delinquir.

“Nos hemos encontrado con chocolates que tenían droga, comidas, bebidas, o escondites en la faja de las personas”, indica el capitán Ardiles.

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Ayuda canina

Por eso, los cordones sanitarios se han reforzado no sólo con personal humano, sino que con perros antidrogas. De acuerdo a la teniente Fernanda Rubilar, del grupo de adiestramiento canino, estos animales realizan la búsqueda junto un guía, sin embargo, trabajan solos.

Aslan lleva cinco años egresado y vive en el grupo de adiestramiento canino, en donde los perros se destinan al control del orden y seguridad, la búsqueda de explosivos, el hallazgo de personas en catástrofes y antidrogas.

Entre enero y junio, los perros antidroga han ayudado en la captación de más de 400 mil kilos de sustancias ilícitas, siendo la pasta base la más encontrada. Además, gracias a su olfato, se han detenido más de 500 personas. Lidera la cifra la Región Metropolitana, con 224 casos.

“A raíz de la pandemia el departamento de OS7 ha aumentado los controles, en comparación con los años anteriores”, asevera la teniente Rubilar.

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Polvo de hornear, pintura y talco

A raíz de todas las medidas adoptadas, es válido preguntarse entonces qué están vendiendo los traficantes y con qué aumentan el volumen de la droga que llega a Santiago.

Según el capitán Ardiles, los delincuentes apuntan al conocido químico llamado lidocaína, que es una anestesia utilizada en la ortodoncia. Asimismo, señala elementos como polvo de hornear o pintura.

Marcelo Sánchez, de la Fundación San Carlos de Maipo indica que incluso utilizan elementos que son nocivos para la salud, como el talco, restos de cal o incluso medicamentos veterinarios.

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Según expertos, cerca del 50% de los hechos delictuales tienen que ver de una u otra forma con drogas. De hecho al existir poco stock de estas sustancias, algunos consumidores han buscado por estos días otras formas de seguir bajo estos efectos. Hace pocos días, Carabineros desbarató una farmacia que vendía jarabe como droga.

“Se detectaron alrededor de 30 laboratorios al interior de nuestro país que fundamentalmente estaban con foco en el pateo de la droga, es decir, en aumentar su volumen para distribuir y sacar rentabilidad”, advierte Sánchez.

En tanto, el capitán Ardiles afirma que “se tienen investigaciones en curso y nos hemos encontrado a lo largo del último tiempo con especies de laboratorios clandestinos”.

La falta de stock, por así decirlo, podría incluso hacer crecer otro tipo de delitos. Según expertos, podría incrementar el robo de droga entre traficantes, método conocido como “La Mexicana”.

Asimismo, las disputas fatales por territorio podrían recrudecer. “Se exacerban ciertas conductas violentas y ciertos comportamientos”, sentencia Sánchez.

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