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Cinco son los años que lleva la muerte de Erica Hagan sin resolverse, la psicóloga estadounidense que fue asesinada y encontrada en el departamento en el que se hospedaba en Temuco el 6 de septiembre de 2014.

La joven de 22 años, que realizaba una pasantía en el Colegio Bautista de Temuco, fue golpeada, arrastrada hasta el living y posteriormente sumergida en la tina del baño con agua hirviendo. Las pericias determinaron que no fue vejada sexualmente ni sufrió el robo de sus pertenencias.

CHV Noticias reveló ayer domingo diversos elementos que fueron desechados por la Fiscalía y las contradicción presentadas en la carpeta del caso por parte del Ministerio Público.

Ahora, en este reportaje se exponen nuevas evidencias que no fueron consideradas y expertos analizan las consecuencias de su omisión.

No existe respuesta natural

En una de las intercepciones telefónicas realizadas al celular de Esteban Gutiérrez, uno de los sospechosos del homicidio, éste se comunica con su pareja de ese momento, Alberto Roa, quien le pregunta sobre el crimen.

“-¿Quiénes eran sospechosos?
-Mi papá, Robinson y yo.
-Ay Esteban.
-Sí, pero ya pasó todo, ya estamos bien.
-¿No fuiste tú, cierto?
*Silencio*
-¿Amor?
-¿Por qué me haces esa pregunta?
-No sé…Dime que no fuiste puh’
-No sé que responderte, Alberto.
-Lo siento”.

Según Carlos Humberto Gil, criminalista experto en detección de mentiras, detalla que “debieron haberse hecho diferentes tipos de interrogatorios sobre ellos, debieron conocerse más las emociones de ellos”.

En tanto que Miguel Ángel Acuña, perito judicial de criminalística, sostiene que “la respuesta natural frente a una acusación tan grave es la negación y la de cuestionamiento, y eso no existe durante 20 segundos”.

Nombre omitido

Otro hecho no investigado es el que trasluce una nueva escucha telefónica a la que tuvimos acceso y en la que Roa le dice a Esteban que esté tranquilo, omitiendo el nombre de una persona que podría estar vinculada en el crimen.

“-Dentro de todo, igual estate tranquilo, porque encontraron otro rastro, pero no, no, es imposible que calce con….porque ya hubiera salido a la luz.

-Sipo y el rastro que encuentren, ni idea de quién podría ser”.

Acuña apunta que “es de vital importancia, no me explico por qué no fue escuchada en el juicio”.

En tanto que el perito criminalístico Francisco Pulgar sostiene que “los fiscales tratan de torcer evidencia en su favor, utilizando de manera mañosa lo que son las ciencias criminalísticas“.

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Las zapatillas

Domingo Muñoz, auxiliar del colegio fue una de las dos primeras personas en llegar al lugar donde fue encontrada Hagan sin vida, mientras que quien lo acompañaba era Harold Gutiérrez, padre de Esteban. Al ser consultado por sus vestimentas, éste detalló con claridad las zapatillas que llevaba, no así el resto de su ropa.

“Vestía unas zapatillas Nike que eran de color blanco con tonos medios grises claros y azules. Vestía una polera, pero no recuerdo cuál, y un polar que era negro. Las zapatillas quedaron llenas de agua, agua negra, ropas cochinas”, aseguró Gutiérrez.

El 10 de septiembre, dos días después del crimen, le fueron incautadas la zapatillas. Estaban limpias, pero la prueba para ver si había sangre arrojó positivo con el ADN de Erica. Esteban dice que el calzado le pertenece, ya que subraya que eran de su propiedad. Su padre lo contradice.

Lo llamativo, es que según el auxiliar, quien recorrió el mismo espacio que Gutiérrez, nunca tocó la sangre de Erica en el departamento que estaba inundado, ya que el asesino dejó el agua corriendo. Además, aseguró que la PDI nunca la perició sus ropas.

Era sumamente importante analizarlos, ya que estuvo que haber encontrado las mismas evidencias si es que realizó el mismo recorrido en el sitio del suceso”, detalla Acuña.

Objeto no periciado

Las lesiones que presentaba Erica en su cabeza eran compatibles con un elemento alargado que la perito Vivian Bustos no pudo identificar.

El atizador largo y de punta con el que acusaron al rondín Domingo Cofre, además de no tener sangre de Erica, parece ser muy distinto al objeto que dejó las heridas.

Es en esa situación que vale hacerse la pregunta de si se perició un porta atizador con dos extremos fracturados. “El tema es que tampoco se hizo la pericia para poder acreditar o descartarlo”, apunta Pulgar.

Sin ADN

En la almohada de la cama se encontraron una gran cantidad de cabellos y fragmentos de color castaño claro y rubios, con presencia de raíz útil para la extracción de ADN.

El informe pericial consigna que no se trabajaron en esa oportunidad, ya que quedaron a la espera de nuevas instrucciones, las que nunca llegaron.

Lo más importante era cotejarlo con los sospechosos, cosa que no existió, no hubo cotejo”, añadió el mismo perito Acuña.

La recomendación

Pero quizás lo más grave es de donde vino la recomendación al padre de la víctima, Chris Hagan, para que no tuviera un abogado penalista para esclarecer el crimen.

Se le dijo que no necesitaba abogado porque la Fiscalía era la que se encargaba de investigar y tenía las facultades para lograr un resultado”, apunta Gaspar Caderón, abogado civil del padre.

¿Y quién le dijo? Según el propio Chris Hagan fue el fiscal Miguel Velásquez, quien le habría dicho “que no me reuniera con ninguno”.

Por todo eso, Regina O’Neil, la madre de Erica, solicitó la reapertura del caso. Ella asegura que “envié una solicitud a la oficina del fiscal nacional y no recibí ninguna respuesta, nada“.

El 24 de junio, el equipo de reportajes de CHV Noticias solicitó una entrevista con el fiscal nacional Jorge Abbott, pero tampoco se obtuvo una respuesta.

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