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Tras la serie de polémicas surgidas por el fallecimiento de una niña de 13 años bajo el cuidado del Sename, debido a la imposibilidad que su nombre integrara la lista de prioridad nacional por un corazón, encendió las alarmas sobre cuán difícil es someterse a un trasplante en nuestro país, principalmente por el argumento entregado por la Red Social Christus, debido a la “precariedad social” en la que se encontraba la menor, según argumentó el organismo de salud privado dependiente de la Universidad Católica.

La polémica se agudizó, luego que el rector de la casa de estudios, Ignacio Sánchez, decidiera no referirse al tema y enviar a un periodista que preguntó sobre el significado del concepto “precariedad” en el caso, a buscar el significado en el diccionario.

Entonces, ¿una persona que se encuentra en circunstancias de pobreza no está en condiciones de recibir un trasplante?

Respecto a dichas declaraciones, la directora de la Corporación del Trasplante Ana María Arriagada, señaló que “el tono es inadecuado. Se le está haciendo una pregunta y sería bueno que respondiera con una actitud un poco más humilde”, señaló.

Además, la experta indicó que, en Chile, “la vulnerabilidad es un tema que no puede, en un país como el nuestro, a dejar a nadie afuera”, instando a generar los apoyos para poder hacer realidad el trasplante, en este caso, el de Daniela.

Ana María Arriagada, indicó que la tasa de trasplantes en Chile es la más baja de toda Latinoamérica. “Hoy la lista de espera es una lista única que se maneja en el ISP, con criterios estrictamente técnicos y que tienen que ver con estar lo suficientemente enfermo para acceder a ese órgano”, aclaró.

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