Por Daniela Durán Alviña
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Para Sandra Bahamondes y sus hijos, el queso es un alimento que no puede faltar ni al desayuno ni a la once. Por eso fue grande su sorpresa cuando supo que el producto que llevaba comprando por mucho tiempo no era lo que le decía en la etiqueta.

El producto no era queso, sino un sucedáneo que estaba en la góndola de los productos lácteos sin hacer ningún tipo de distinción. Y la tentación era grande, ya que costaba significativamente menos que el resto: se ahorraba hasta $1.000 menos.

Lo elegí porque vi que era más económico“, comento la mujer que asegura se lo habían recomendado, porque ella no es la única que estaba comprando un producto que dice es queso, pero realmente no lo es.

Sandra reconoce que no le dedica tiempo a leer la información nutricional, ya que confía que al comprar en un lugar establecido los productos son los que se promocionan, sin letra chica.

Algo que no estaría pasando con algunos productos que son vendidos como quesos. Sin embargo, no cumplen con los requisitos que exige la ley chilena.

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El queso viene sólo de la leche y sus derivados, por lo que automáticamente si es que el producto tiene otro ingrediente no es queso.

Así lo explica Carlos Arancibia, gerente de Fedeleche, quien comenta que “la reglamentación chilena no incorpora la posibilidad de que tenga aceites vegetales, por lo tanto, ese producto, al no cumplir con la legislación, no se podría denominar queso. Lo que se está haciendo es engañar al consumidor vendiéndole una cosa que en realidad no es”.

La marca Nevados de Puyehue en su rotulación dice “queso tipo gauda”, pero si miramos con atención en su envoltorio se advierten los tres sellos, en los que se especifica que contiene un 26% de aceite de palma.

Un aceite vegetal que está en muchos alimentos y que contiene altas grasas saturadas.

La Federación Gremial Nacional de Productores de Leche realizó una investigación y denunció esta situación a la seremi de Salud Metropolitana, Rosa Oyarce. La autoridad sanitaria asegura que ya comenzaron con las fiscalizaciones.

Un porcentaje de eso son grasas saturadas“, detalla Oyarce sobre los problemas que presenta el producto.

Hicimos el ejercicio de comprar en un supermercado y en la boleta del supuesto sucedáneo aparece como queso. Es decir, se compró un sucedáneo, pero el documento tributario no lo clasifica como tal.

La marca Sabrolat, Goudina de Porvenir y Comercial Dollinco no están rotulados como queso, pero son comercializadas como tal.

Estas empresas respondieron mediante comunicados a esta situación. Comercial Dollinco dice que la rotulación está en regla, por lo que depende del consumidor informarse. Porvenir apunta que su producto que tiene es Goudina y que la rotulación no induce al engaño, pero que se existir duda estarían dispuestos a retirarlo del mercado.

En tanto que Nevados de Puyehue asumió que en un comienzo lo rotularon bajo “tipo queso”, pero que ante requerimientos de la autoridad agregaron la palabra sucedáneo. Mientras que no se pudo contactar a la empresa Sabrolat.

El llamado de las autoridades es a informarse de los datos nutricionales de los alimentos que consume, ya que los primeros fiscalizadores somos los consumidores.

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