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Olga Vega tiene 84 años y aún trabaja. Es conocida como la mejor costurera de fundas de sofá en el barrio alto, pero para ella, llegar a su destino, es toda una travesía.

Dice que ni las dos horas que le toma cruzar todo Santiago desde su casa, ni los kilos de tela que debe arrastrar en su carro son lo peor de su viaje. Su principal enemigo es el tomar y bajar de la micro.

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“Cuando me bajo y llego a la casa, doy gracias a dios que ya bajé de la micro”, comenta con una sonrisa en su rostro Olga a CHV Noticias.

Y ella no es la única que vive en esta situación. Todos los adultos mayores consultados coinciden en lo peligroso que es para ellos trasladarse en el transporte público.

Que paran lejos de la vereda, que el torniquete les complica poder avanzar, los frenazos que los hacen tambalear y los ponen en peligro de caídas son algunos de las tensiones y complicaciones a las que se deben enfrentrar.

Sin embargo, el momento más crítico es al bajar, ya que la micro les queda muy lejos del suelo o de algún apoyo para comenzar su descenso, peor aún cuando los dejan lejos de los paraderos o cuando cierran las puertas en su cara al momento de bajar.

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Actualmente cerca de un millón de adultos mayores viven en Santiago y día a día arriesgan su salud en las micros, al que además le entregan un porcentaje importante de su pensión. Motivo por el que llevan años pidiendo un pasaje rebajado, sin embargo, el sistema RED no contempla este beneficio.

Este 2019 se cumplen 5 años de la primera marcha de los bastones, la movilización en que adultos mayores salieron a exigir que se rebajara el pasaje en el Transantiago, lo que finalmente quedó en nada.

Así lo comenta Rubén Espinoza, presidente de la Corporación Acción Mayor, quien aclara que “no pedimos gratis, pedimos pagar lo mismo que paga un estudiante“.

En la misma línea lo comentó Gladys Fernández, presidenta de Marcha de los Bastones, quien sostiene que “todos los días tenemos que ser importantes y el Estado tiene que ser respondernos a los que formamos este país”.

Y el futuro no se ve muy auspicioso tampoco, ya que las bases para la licitación meses de atrasos llevan las base para licitación de RED y recién en junio podrían darse a conocer, pero ya adelantaron que no está contemplada una rebaja.

“Digamos que es una política pública que está en estudio”, comenta la ministra de Transporte, Gloria Hutt, quien dice que le “encantaría” poder establecer un pasaje más barato, pero “veo la restricción financiera muy importante y otras necesidades que son básicas”.

Respuesta que no deja satisfecha a Gladys, quien subraya que “ser adulto mayor en este país es una desilusión muy grande. Nosotros somos ciudadanos igual que todos, no de tercera categoría”.

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