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«Yo lo escucho en la televisión y es una persona correcta. Yo que lo conozco personalmente, (sé que) es una persona correcta. Pero por qué hicieron esto conmigo». Ana Mendoza no logra comprender lo que vive desde hace meses luego de trabajar desde el 2017 como asesora del hogar en la casa del diputado Luciano Cruz-Coke y su esposa Javiera García-Huidobro. Asegura que dejó ir a trabajar luego que su empleadora se contagiara de COVID-19 en marzo de 2020, luego el gobierno decretó cuarentena, pero con el paso del tiempo afirma haber recibido constantes solicitudes para ir a trabajar de manera presencial aún cuando el protocolo sanitario lo impidiera. «(García-Huidobro) empezó a acosarme por teléfono, y me dijo que tenía que ir, que son mentiras (…), fue un acoso durante los cinco meses que duró la pandemia», cuenta. Dice además que «el sueldo de marzo me lo pagó en junio», y en julio se acogió a la Ley de Protección del Empleo hasta que decidió volver, pero días después recibió la carta de despido. Por esto, inició una demanda en la que se detallan posibles incumplimientos como remuneraciones impagas, vacaciones pendientes, retraso en pago de cotizaciones, no entrega de liquidaciones, incumplimiento de hora de colación, despido injustificado y no entrega de finiquito. Mediante un comunicado, la abogada de García-Huidobro explica que el caso está en manos de la justicia, destacando que este jueves se hará una audiencia de conciliación.

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