En 2006, las películas de superhéroes aún no monopolizaban la taquilla. En las radios, Shakira estrenaba Hips Don’t Lie y Paris Hilton lanzaba Stars Are Blind. Mientras tanto, en Chile, Michelle Bachelet llegaba por primera vez a La Moneda. Todo eso pasaba hace 15 años, mismo año en el que se estrenó una película que se iba a ganar el corazón de los espectadores: El diablo viste a la moda (The Devil Wears Prada).

La película protagonizada por Anne Hathaway y Meryl Streep (quien fue nominada al Oscar por su papel) se convirtió a fuego lento en un título icónico de mediados de la década de los 2000 y que suele rotar en las pantallas tanto abiertas como de cable.

Esta comedia que cuenta la historia de Andy Sachs (Hathaway), una joven periodista que se ve obligada a trabajar en una revisa de moda para la prestigiosa y severa Miranda Priestly (Streep), no obtuvo mayores reconocimientos, pero sí se hizo un espacio entre el público, tanto por las vicisitudes de sus personajes como por los looks del elenco.

Es por eso que imaginar a otra actriz como la protagonista es difícil, ya que Hathaway cumplió a la perfección su papel. Sin embargo, todo pudo ser muy diferente si la actriz que originalmente quería la producción hubiera dicho que sí.

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Se lo ofrecimos a Rachel McAdams tres veces. El estudio estaba decidido a tenerla y ella estaba decidida a no hacerlo“, relató el director. En ese momento, McAdams ya era una estrella de Hollywood tras protagonizar The Notebook (2004) con Ryan Gosling.

Sin embargo, todo cambio cuando Streep vio a Hathaway en Brokeback Mountain con Jake Gyllenhaal y Heath Ledger.

“Meryl estaba ansiosa por hacer la película y dijo ‘déjame reunirme con ella’. Brokeback Mountain estaba a punto de salir. Annie tuvo un pequeño y maravilloso papel en eso. Y Meryl vio esa escena de la película, se reunió con ella y llamó a Tom Rothman en Fox y dijo: ‘Sí, esta chica es genial y creo que trabajaremos bien juntos’“, recordó.

Y una vez que tomaron contacto, Hathaway aceptó de inmediato, según dijo la misma actriz de ahora 38 años: “Esperé pacientemente hasta que fue mi turno y recibí la llamada. Fue el sí más fácil del mundo. Recuerdo el momento en que descubrí que obtuve el papel, simplemente corrí gritando por mi apartamento. Tenía un montón de amigos en ese momento, simplemente salté a la sala de estar y grité: ‘¡Voy a estar en El diablo viste de Prada!'”.

Incluso, el estudio no estaba del todo convencido con su elección, pero Hathaway hizo campaña por el papel y llegó a llamar y visitar a ejecutivos para convencerlos, algo que claramente consiguió.

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