¡Alerta de spoiler!

“Nada es imposible”, dijo Nicolás Massú tras su épico triunfo en 2009 ante Stefan Koubek por la serie en Austria por la Copa Davis. Misma frase que le viene como anillo al dedo Ash Ketchum, el nuevo campeón de la Liga Pokémon de la región de Alola.

Tras 22 años de carrera, el oriundo de Pueblo Paleta (Kanto) se impuso en un apretado duelo ante Gladio en el que batallaron con tres pokémon, en las que el incombustible pikachu también participó.

En la primera ronda, Ash no quiso dejar nada al azar y partió con su poderoso Melmetal, lo que fue respondido por el rubio con otro legendario: Silvally.

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El duelo entre ambos fue brutal y si bien el tipo metal dominó durante gran parte del encuentro, finalmente el pokémon de la séptima generación lo dio vuelta y dejó K.O. al primer elegido de Ketchum. 1-0 para Gladio.

La respuesta llegaría de la banca para emparejar el marcador. Como no podía ser de otra manera, la confianza estaba depositada en Pikachu, quien hizo gala de su experiencia de combate, velocidad y combinación de ataques eléctricos para dejar en el camino al legendario.

Sin embargo, un reciente favorito del público, el carismático Zoroark saltó al campo de juego para verse las caras con uno de los más queridos por la hinchada.

La batalla fue pareja. Incluso, ambos quedaron fuera de combate cuando hicieron chocar sus respectivos movimientos Z. Ambos quedaron tendidos mirando estrellitas y el marcador iba 2-2. Momento de replantear la estrategia.

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 En ese momento, los dos entrenadores decidieron jugar su última carta: mientras Ash se decantó por Lycanroc Crepuscular, Gladio hizo lo propio con Lycanroc Nocturno. El pronóstico era reservado y el público en el estadio y en sus casas que seguían el duelo contenía el aliento.

Si bien todo estaba parejo en el despiadado combate, en el que  no se dieron tregua y nadie daba espacio a su rival, fue el pokémon de chico con gorra roja el que pudo mandar a volar a su oponente y fue el último pokémon en pie.

De esta manera, y tras más de dos décadas luchando, en la temporada Sol y Luna del anime, Ash cumplió su sueño de coronarse en la Liga Pokémon de Alola.

Cabe recordar que el eterno niño comenzó su aventura (y su historial de frustraciones deportivas) en abril de 1997 cuando recibió a Pikachu de parte del profesor Oak tras llegar tarde a la repartición de Pokémon de su pueblo natal.

Fueron en total 1.082 episodios y 22 temporadas para que el protagonista de la serie pudiera dejar su mala racha en las competencias oficiales y gritar campeón en un torneo válido en todas las instancias del mundo de Pokémon, a diferencia de su triunfo en la Liga Naranja.

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