César Vallejos es integrante de la Feria de Artes Gráfica Kontrabando y del colectivo Serigrafía Instantánea. “Escudriñé en el archivo de Jorge González padre, conocí su casa que es un verdadero museo de Jorge y Los Prisioneros, y conversamos largas horas de la vida de su familia y de sus vivencias”, dijo el artista a The Clinic. 

A Vallejos le llamó la atención el constante apoyo del padre de Jorge González, a quien decidió armonizar su casa de una manera particular: entre colores y con el rostro de su hijo. 

“Un hombre que tiene 81 años de edad, que aún sigue trabando en su taller de timbres, y que sorprende por su entereza y el amor que le tiene a su hijo, a quien cuida y apoya en su recuperación”, dijo.

La idea vino del actual residente de la antigua casa del cantautor chileno. Para eso el artista callejero contó con la ayuda de su pareja, Javiera Castillo y otros colegas del rubro.

“Comenzó el proceso de trazado de las primeras ideas, con gran parte del boceto avanzado, pero siempre teniendo en cuenta que el muro es una gran croquera que puede mutar. Fue así como con la Javi, trazamos y pintamos la frase, luego trazamos el resto del mural y nos lanzamos a pintar en largas y agotadoras jornadas”, contó César.

Además agregó que la propuesta en un principio iba a ser distinta. “Al principio iba a ser solo un rostro y la frase que él eligió, y que no supe rebatir. Quizás la obra de Jorge era tan grande, que ninguna frase que propusiera, iba a dar en el clavo”. agregó.

“Nada es para siempre”, fue la frase que hace alusión a la canción del disco Trenes, de la carrera solista de Jorge González, publicada en diciembre de 2015.

Finalmente el muro quedó a la vista de todos en la comuna de San Miguel.

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