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Fue el 24 de julio. Alertados por una llamada telefónica, paramédicos la encontraron inconsciente en su casa de Beverly Hills tras una fiesta. En un principio, su asistenta la dio por muerta, pero uno de sus guardaespaldas la ayudó a volver a respirar. Ahí se dio cuenta que tocó fondo.

“Siempre fui transparente sobre la adicción que tengo. Lo que he aprendido es que esta enfermedad no desaparece, es algo con lo que tengo que luchar”, explicó Demi Lovato (24) en un mensaje que escribió en Instagram días atrás.

Han pasado tres semanas desde el suceso que casi le quitó la vida y que provocó su hospitalización. Por estos días, han salido a la luz antecedentes que dan cuenta de qué tipo de sustancia consumió aquella noche y cómo llegó a quedar en ese estado tras esa noche de descontrol.

Según reporta TMZ, eran las 4 de la madrugada cuando Lovato le escribió un mensaje de texto a su proveedor de drogas pidiéndole que le llevara sustancias a su hogar.

Al llegar, el dealer le ofreció dos paquetes de papel aluminio con oxicodona proveniente de México. Demi no sabía que la sustancia estaba mezclada con fentanilo, uno de los opiáceos más potentes y peligrosos, el mismo que condujo a la muerte de los músicos Prince y Lil Peep.

El sujeto estaba en el lugar cuando ella consumió la droga, pero huyó apenas la vio tirarse en la cama y respirar muy rápido. Recién a las 11:30 am, varias horas después, la encontró su asistenta. Llamaron al 911 y el resto ya es conocido.

Demi Lovato se droga constantemente desde abril pasado. Actualmente se encuentra en un centro que la ayuda contra su adicción al alcohol, pero luego volverá a rehabilitación por drogas.

 

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