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Sinéad O’Connor: Los trágicos episodios de una ícono musical de los 90’s

La vida de la icónica cantante noventera ha estado marcada por constantes intentos de suicidio, matrimonios fallidos y el fallecimiento de seres queridos.

Sinéad O’Connor: Los trágicos episodios de una ícono musical de los 90’s EFE
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La mítica cantante de los noventa, Sinéad O’Connor, pareciera estar condenada por siempre a vivir momentos trágicos. A raíz de su más reciente episodio, en el que fue hospitalizada por intenciones suicidas tras el fallecimiento de uno de sus cuatro hijos, revisamos las polémicas que han marcado su vida.

A lo largo de sus 55 años, O’Connor a tenido que aprender a equilibrar su carrera como artista, su rol como madre y una batalla contra su propia mente.

La cantante fue criada en Dublín. A los ocho años presenció el divorcio de sus padres, quedando a la tutela de su madre. Según O’Connor, ella la maltrataba física y sexualmente. Con el pasar de los años, ella como hija perdonó a su mamá, señalando que ella también había sufrido problemas de salud mental.

Al llegar a la adolescencia se escapó de la casa en la que vivía junto a su madre para ir a vivir con su papá. Ya viviendo con el, O’Connor fue enviada durante 18 meses a una “institución para mujeres rebeldes”, tras ser sorprendida robando en una tienda y faltando a la escuela.

“Nunca experimentaré tanto pánico, terror y agonía por nada como lo hice en ese lugar”, señaló en una entrevista de 1990.

Durante esos tortuosos años encontró un refugio en la música, lo que la llevaría a formar su primera banda. Luego de la muerte de su madre, la cantante se mudó a Londres, donde firmó su primer contrato discográfico.

El éxito no llegaría hasta el lanzamiento de su segundo álbum “I Do Not Want What I Haven’t Got”, el cual de la mano del single “Nothing Compares 2 U” logró posicionar a O’Connor como una de las artistas más famosas mundialmente.

Las consecuencias de romper una imagen del Papa

La fama obtenida por su música fue la que le dio la oportunidad de presentarse como artista en el conocido programa estadounidense “Saturday Night Live”.

En medio de la presentación, la cantante decidió romper una foto del entonces Papa Juan Pablo II, a modo de protesta por los casos de abuso sexual que involucraban a la Iglesia Católica.

En ese entonces, los crímenes sexuales cometidos por sacerdotes pertenecientes a la Iglesia Católica todavía no eran conocidos por la opinión pública. Debido a esto, el acto de protesta fue criticado fuertemente, marcando un antes y un después tanto en su vida personal como artística.

Ideaciones suicidas

El primer episodio suicida que ha tenido a lo largo de su vida ocurrió en medio de la batalla legal por la custodia de su segunda hija. El dictamen judicial indicó que solo podría verla una vez al mes: A los 33 años intentó quitarse la vida con una sobredosis de pastillas.

Tras reflexionar respecto a su futuro, O’Connor decidió distanciarse de las luces y el espectáculo.

“Ya no quiero ser una persona ‘famosa’, solo deseo vivir una vida normal ¿Podría la gente permitirme mi intimidad? Soy una persona muy tímida, lo creán o no. Me alegra que les ayuden mis canciones. Así que ayúdenme a mí también, dándome lo que es mejor para mí, una vida privada“, comentó en redes hacia sus fans.

La música ya no era un refugio lo suficientemente seguro para O’Connor, por lo que decidió acercarse a la religión. En primera instancia se unió a la Iglesia Tridentina Latina, adoptando el nombre de Bernadette Mary. Luego, en 2018 se convertiría al Islam, renombrándose una vez más como Shuhada Sadaqat. 

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Fans de Sinéad O’Connor presenciando uno de sus conciertos.

Pasado cercano y un futuro incierto

Hace más de 10 años, antes de casarse por tercera vez con Steve Cooney, la cantante reveló que estaba luchando con un trastorno de bipolaridad.  

En sus redes sociales, la cantante comenzó a hacer públicas sus tendencias suicidas, escribiendo publicaciones como “tengo tantas ganas de ir al cielo. No puedo más. Desearía mucho morir sin que eso arruine la vida de los niños“.

La preocupación de sus fans por este episodio se elevó al punto que terminaron llamando a la policía, para que los agentes fuesen a constatar el bienestar de O’Connor. Más tarde, la cantante confesaría que los mensajes fueron “un grito de ayuda”.

Tras separarse por tercera vez, en 2011 se casó con el terapeuta irlandés Barry Herridge. La pareja duraría solamente un mes. Luego de este episodio la artista habría confesar que intentó suicidarse en dos ocasiones durante una visita a Las Vegas.

En 2020 volvió a cantar, pero al año siguiente comunicó a sus fans que pospondría su vuelta a los escenarios para ingresar a un programa de rehabilitación durante un año. “Si me tomo este tiempo para curarme, estaré en forma para toda una vida de giras. Si no lo hago, no lo haré”, señaló la cantante.

Al igual que durante toda su vida, O’Connor ha seguido batallando por su salud mental. Después de la muerte de un amigo cercano, la artista reconoció haber tenido una breve adicción a las drogas. “He pasado seis años muy traumáticos, pero ahora empieza la recuperación”, aludiendo a este último episodio.

A pesar de los intentos de poder mantener una vida “normal”, la cantante nuevamente se ve envuelta en un trágico episodio, tras el suicidio de uno de sus cuatro hijos ocurrido durante la semana pasada. 


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