Por Equipo de CHV Noticias

Este domingo 10 de febrero se cumple un año de la desaparición de Fernanda Maciel, la joven que en 2018 salió de su casa en Conchalí con rumbo desconocido y nunca más regresó.

Durante todo este tiempo, su madre, Paola Correa, ha participado incesantemente en la búsqueda de su hija, quien al momento de su desaparición tenía 21 años y siete meses de embarazo.

Sin embargo, durante estos 365 días la investigación aún no logra rendir frutos, ya que poco y nada se sabe del paradero de Fer, como le decían sus más cercanos. Eso hasta el 27 de enero de este año, cuando un reportaje de CHV Noticias dio cuenta de que podría tener vínculos con el narcotráfico.

Es a causa de esta hipótesis que surge la pregunta: ¿quién era Fernanda Maciel antes de su desaparición?

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Una alumna problemática

Fernanda Damaris Maciel Correa nació el 9 de mayo de 1996, fruto de la relación de su madre con Angello Oliver Maciel Mejías.

Maciel y Correa vivieron como familia hasta 1999, año en que ambos toman la decisión de separarse. A raíz de esto, una de las grandes carencias de la pequeña fue la ausencia de una figura paterna. “Ella era su regalona, él amaba a su hija, la adoraba”, contó Paola a La Mañana.

A pesar de que Angello no vivía con ella, siempre había una instancia para que pudieran compartir. La falta de un padre presente, según Correa, sería la razón de que comenzara a tener problemas en el colegio.

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Si bien la niña nunca tuvo buenas notas, en 2007 su promedio bajó aún más y se volvió una alumna problemática. Ese mismo año, y luego que su mamá pidiera ayuda, el colegio la derivó a un centro dependiente del Sename, donde participó de una terapia y compartió con niños en abandono. “En el colegio me propusieron el PEC, que queda en Recoleta con Zapadores, un lugar donde van los niños, les hacen onces, fiestas, cumpleaños, los llevan a la piscina en el verano, mientras los papás trabajan”, explicó la mujer a CHV Noticias.

El fin de este programa, es “resignificar, reducir o interrumpir el tiempo de permanencia de los niños y jóvenes en la calle” y está orientado a niños, niñas y jóvenes entre 7 y 18 años.

“Cuando ella iba en séptimo básico empezaron sus cambios (…) Esperaba a que yo me quedara dormida para arrancarse por arriba de la reja”, agregó la madre. Además, contó que en varias oportunidades carabineros la fue a dejar a su casa, luego que la encontrara en la calle.

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Octavo básico lo cursó en el Instituto Comercial Pitágoras. Ese año su rendimiento escolar fue tan bajo que terminó repitiendo. Esto la obligó a cambiarse de establecimiento y realizar un dos por uno en el Liceo Gabriela Mistral, donde cursó finalmente séptimo y octavo en el 2011.

La muerte de su padre

Un año más tarde vino uno de los dolores más grandes en la vida de Fernanda: la muerte de su padre. Angello Maciel falleció el 2 de julio del 2012 en el hospital San José, producto de un accidente cerebro vascular (ACV).

Si bien se desconoce que tipo de relación mantenía con él, su madre cuenta que el dolor para ella fue muy grande. Tanto así que incluso se tatuó el nombre de su progenitor en uno de sus dedos para recordarlo por siempre.

La adolescencia de la joven desaparecida continúo siendo dura. Luego de este hecho comenzó a forjar un fuerte carácter que cada día se fue manifestando más en su hogar.

La etapa escolar la terminó en el Colegio Particular Adultos Instituto ICEL, donde cursó tercero y cuarto medio mediante un dos por uno. Luego trabajó en discoteques como anfitriona o barwoman, según cuenta su madre, donde habría comenzado a acercarse a “otro tipo de personas”.

“De la puerta para adentro yo la conozco, pero de la puerta para afuera yo creo que nadie conoce a sus hijos realmente”, relató su madre a La Mañana, ante los cuestionamientos sobre lo que hacía su hija antes de desaparecer.

La forma de relacionarse con su familia era cada vez más confrontacional. Según su progenitora, “ya no se le podía decir nada. Cualquier cosa podía terminar en una discusión”.

El factor Pettersen

Un año antes de su desaparición comenzó su relación amorosa con Luis Pettersen, un taxista de 36 años que poco a poco comenzó a enamorarla. “Me he puesto a pensar que quizás ella vio al Peter como una imagen paternal (…) Yo creo que le hizo falta un papá”, contó Paola.

A pesar de que todo iba en orden e incluso soñaban con vivir juntos, las peleas fueron poco a poco deteriorando la relación. Una tía de Luis, Blanca Mena, contó a La Mañana cómo en una oportunidad Fernanda rayó el taxi de su pololo luego de una fuerte discusión. Los episodios de celos de parte de ella se hacían cada vez más recurrentes.

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Pero este no era el único problema que tenía. El 1 de septiembre del 2017 Fernanda comenzó a trabajar en el local Johnny Rockets del Aeropuerto Internacional de Santiago sin saber que estaba embarazada. Apenas supo, les informó a sus jefes, quienes quisieron despedirla al enterarse de esto.

De acuerdo al relato de su pololo y de familiares, el contrato de trabajo era de sólo dos meses y sus empleadores quisieron terminarlo antes tras conocer su estado. Pero Fer los demandó ante la Inspección del Trabajo y ganó.

La sentencia obligó a la empresa a mantenerla desde la fecha de inicio de su embarazo hasta que terminara su fuero maternal (seis meses después del nacimiento). “Le afectó demasiado porque era su dinero”, comentó Pettersen al matinal de Chilevision.

Un extraño comportamiento antes de desaparecer

Los últimos días antes de su desaparición no fueron normales, según contó su mamá. Se le veía callada y muy pendiente del celular. “Ella siempre hablaba en la mesa, pero esos días estaba callada. Además, tenía el celular en silencio”, indicó.

El extraño comportamiento de Fer alertó a la madre, quien asegura que cuando salía la intentaba mirar por la ventana para saber con quién se juntaba.

El 10 de febrero del 2018 Fernanda salió de su casa a eso de las 17:30 horas. No llevó cartera ni otra pertenencia, solo el celular. Parecía que iba a volver rápidamente, pero eso no ocurrió.

Una cámara de seguridad pudo mostrar la hora en que salió de su casa, pero no logró captar hacia donde fue. Esa es la última imagen que se tiene de ella.

La investigación que maneja la Fiscalía Centro Norte es secreta, sin embargo, el equipo digital de CHV Noticias conversó con personas que conocen del caso y ocupó documentos públicos para construir este especial.

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