Las defensas de Johanna Hernández y Francisco Silva presentaron ante la Cuarta Sala de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, los alegatos para solicitar la nulidad del juicio por el crimen de Nibaldo Villegas.

La ex pareja del profesor de Villa Alemana fue condenada a presidio perpetuo calificado, como autora de parricidio, mientras que el paramédico tuvo una condena de presidio perpetuo simple.

Lee también: Caso Nibaldo: Los argumentos expuestos por las defensas y que buscan anular juicio contra Johanna y Francisco

A casi un mes desde que se conociera la sentencia, ambos condenados tienen dispares rutinas al interior de la cárcel.

Según consigna La Cuarta, y de acuerdo a fuentes que trabajan al interior del Centro Penitenciario Femenino, Johanna tiene un “estatus muy alto” por “haber matado a su marido”. Incluso, “es vista como una reclusa de temer por las otras internas”.

En cuanto a su rutina, afirmaron que los días de visitas son sagrados para ella, ya que van sus familiares y amigos.

Durante los otros días participa en talleres impartidos por Gendarmería, como de peluquería y alimentación.

Además, indicaron que tendría una nueva pareja al interior del módulo 210-D.

Lee también: Caso Nibaldo: Si ambos culpables tuvieron el mismo rol en el asesinato del profesor, ¿por qué tienen beneficios distintos? 

Por su parte, Francisco recibió un castigo de Gendarmería ya que encontraron un celular en el módulo 107 de la Unidad Especial de Alta Seguridad de la cárcel de Valparaíso.

El módulo lo comparte con internos como Erasmo Moena, llamado el psiscópata de Placilla.

Al contrario de Johanna, el paramédico no es bien recibido por los reos.

“Silva es un preso que está bajo la lupa por un crimen de alta connotación pública. Está completamente solo. No sale al patio cuando están los otros internos”, indicó a La Cuarta uno de los trabajadores de la cárcel.

Tags:

Deja tu comentario