El gallo Maurice se convirtió prácticamente en un símbolo del mundo rural francés, luego de que la justicia fallara a favor del ave y de sus dueños. Esto, porque vecinos reclamaban que los despertaba muy temprano.

Maurice ganó y los demandantes tendrán que pagar a su propietaria 1.000 euros por daños y perjuicios“, declaró Julien Papineau, abogado de la propietaria, Corinne Fesseau.

A tal nivel había llegado la situación que se creo una petición para “salvar” al gallo, la que consiguió más de 140.000 firmas.

Y es que su cacareo a pena salía el sol era muy molesto para quienes vivían en las cercanías en la turística isla de Oleron, en el suroeste de Francia.

El abogado de los demandantes, Vincent Huberdeau, comentó que esto no se trataba de un juicio de “la ciudad contra el campo. Es un problema de perjuicio sonoro. El gallo, el perro, la bocina, la música, e trata de un caso sobre el ruido”.

Ante esto, la dueña sostuvo que “los gallineros siempre han existido. Entre 40 vecinos, solo molesta a dos“.

El campo tiene derecho a sus ruidos. El gallo tiene derecho a cantar, los gallos no cantan desde las 4.30 de la mañana indefinidamente”, agregó.

Tras su victoria en tribunales, celebró que “no tengo palabras. Ganamos. Es una victoria para toda la gente en mi misma situación. Espero que cree jurisprudencia”.

Todo el mundo va a ser protegido: las campanas, las ranas, etc…“, agregó.

Incluso, especuló que “¿y si se hiciera una ley Maurice para proteger los ruidos rurales?“. Por ahora, festajan que Maurice podrá segur cacareando en paz.

Tags:

Deja tu comentario