Agencia Uno

En los últimos años, ha tomado fuerza y articulación en Chile la lucha de las mujeres y, en particular, de los movimientos feministas.

En ese contexto, y en medio del estallido social, nació el himno creado por el colectivo Lastesis que proclama: “y la culpa no era mía, ni dónde estaba, ni como vestía”. Una consigna que dio vuelta al mundo y que le dio la valentía a muchas mujeres para revelar en redes sociales lo que durante años habían silenciado: abusos sexuales o violaciones de las que fueron víctimas. Las “funas” han remecido a los usuarios de Twitter, Facebook e Instagram  por lo que rápidamente han viralizado estos desgarradores relatos.

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Javiera Donoso, psicóloga especialista en reparación emocional y temáticas de autocuidado y autoestima, analiza esta ola de denuncias en redes sociales asociadas a la violencia de género.

La especialista señala que realizar estas publicaciones tiene un impacto a nivel individual y subjetivo en las víctimas; en su percepción y experiencia de que han podido salir del doloroso e impotente silencio. Muchas mujeres sentían que no valía la pena denunciar y, de alguna manera, se culpaban por lo vivido, se avergonzaban de ello y vivían queriendo ocultarlo, ahora se empoderan, se indignan y sienten un soporte en el movimiento colectivo que le da fuerza y las moviliza.

Si bien publicar en redes sociales un relato de estas características puede ser considerado como un primer paso muy importante para las víctimas de abuso, Donoso es enfática en señalar la importancia de contárselo a tu núcleo más cercano: “el decidir funar está siendo una vía de escape en la que tú tienes el beneficio y la paradoja de que lo cuentas y aparentemente se lo cuentas a muchas personas y lo denuncias. Pero al mismo tiempo, no se lo dices a nadie, ya que lo publicas a través de una pantalla pero no te sientas a hablarlo con alguien y realmente a verbalizarlo”.

#YoTeCreo

El apoyo a las víctimas de abuso a través del hashtag #YoTeCreo ha entregado legitimidad y la validación dentro de un contexto social que muchas veces penaliza y culpabiliza a la víctima. “#YoTeCreo viene a reparar esa herida de no ser validada y ser cuestionada por esto que viviste y te permite salir del silencio, lo que es siempre aliviante para la víctima. Muchas mujeres han ocultado estos abusos por miedo a ser juzgadas, a ser ‘culpables’, a no encontrar en su entorno la suficiente legitimidad para su experiencia y dolor”, explica la psicóloga.

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Ayuda a las víctimas de abuso

Javiera Donoso reitera que si bien la funa es un movimiento de denuncia y descarga, no posee todos los elementos propios de una reparación psicológica y social, por lo que aconseja iniciar una terapia y denunciar en la justicia.

La joven abusada necesita un espacio de acompañamiento, ojalá profesional, en el cual elaborar esta experiencia, recuperar la confianza, tramitar los sentimientos confusos y muchas veces contradictorios que se movilizan, sanar su autoestima, la relación con su cuerpo y su sexualidad”, explica.

Y agrega: “lo que su entorno puede hacer es acompañar respetuosamente y sin juicios este proceso, validar su testimonio, no cuestionar o poner en duda. Respetar su silencio o ganas de hablar del asunto”.

La familia, el núcleo cercano de amigos y seres queridos, suele ser el espacio donde la víctima puede encontrar seguridad, protección y contención.

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