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“El hombre es exitoso cuando el whisky que bebe es más viejo que la mujer que se come”. Ese es uno de los tantos mensajes de WhatsApp que una doctora residente de medicina en la Unidad de Pacientes Críticos de la Clínica Hospital del Profesor usó como prueba para denunciar el acoso sexual del cual era víctima por parte de su jefe de 60 años.

Ante el constante acoso y la gravedad del tono de los mensajes recibidos, G.W. de 29 años decidió presentar una demanda de tutela laboral, la que finalmente terminó dándole la razón.

El juez del Segundo Juzgado del Trabajo de Santiago, Álvaro Flores, determinó fallar a su favor, obligando a la clínica donde desempeñaba sus labores profesionales al pago de una indemnización de $86 millones 357 mil, según informó La Segunda.

A pesar que la defensa señaló que la joven nunca manifestó incomodidad, el juez determinó que el silencio no implica aceptación, marcando así un nuevo precedente por la lucha en Chile en contra del acoso sexual en el trabajo, en la calle, universidades y escuelas.

Entre la serie de mensajes que fueron útiles para comprobar el acoso, se encuentra otro curioso texto donde el facultativo, en el contexto de una cena vinculada a la clínica, le entrega sugerencias de cómo debería ir vestida.

“Vestido negro, ceñido, sin hombros y con cuello. Tacos de al menos 10 cm y se sienta en la mesa mía”, señala el Whatsapp.

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