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El caso de Ámbar Lazcano ha remecido a todo el país tras ser asesinada presuntamente por Andrés Espinoza Aravena, quien le provocó graves lesiones atribuidas por abuso sexual, según confirmó el Servicio Médico Legal.

En este caso se reveló un nuevo antecedente referido a la vida de Ámbar y el trato que recibía junto a su hermana de siete años por parte de su madre biológica.

Según una entrevista publicada por la Revista Sábado, quien fue cuidadora de la menor durante un tiempo, Jimena Báez, reiteró que la madre de la pequeña era “despreocupada y violenta”, y que “cuando sus hijas lloraban, por ejemplo, no reaccionaba. Se quedaba en la cama viendo su celular. Tampoco vi que las sacara al parque ni nada. Y sus gestos de cariño eran más bien bruscos”.

“Muchas veces le llamé la atención, sobre todo por el vocabulario que usaba con ella (hermana mayor de Ámbar). La garabateaba cuando la retaba”, aseguró Báez, quien además recordó que una vez la hermana de la menor fallecida llegó con heridas a su colegio, las que según contó, se las habría producido su madre tras haberse gastado $500 en dulces cuando fue a comprar pan.

Producto de este episodio, el establecimiento educacional realizó una denuncia por maltrato, y días después la custodia de las dos niñas fue entregada a su tía Cinthya, esposa de Andrés Espinoza.

 

 

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