{"multiple":false,"video":{"key":"crBjMVNFDtfgchvn32481","duration":"00:00:00","type":"video","download":""}}

El llamado telefónico de la presidenta Bachelet, su desayuno con el presidente electo y el saludo de Alejandro Gullier, son parte de lo que llamamos una tradición republicana que muchos chilenos aplaudieron después de la segunda vuelta presidencial, donde el abanderado de Chile Vamos logró imponerse en las urnas.

“La verdad es que a mí me pareció notable el discurso de Alejandro Guillier, me pareció muy nombre de su parte”, señaló una ciudadana respecto a uno de estos actos que legitiman la democracia en Chile.

Tal fue la fuerza que tuvieron estos actos republicanos, que algunos extranjeros destacaron la sólida democracia con la que cuenta Chile, ya que consideran poco usual esta amistad cívica demostrada por las autoridades locales, algo pococ usual e incluso extraño en sus países.

“Ese gesto de abrazarse significa que vamos a unirnos, porque al final siempre se lucha por los que habitan un país”, dijo una ciudadana venezolana residente en Chile hace siete meses.

“Constituyen símbolos significativos, más aún cuando consideramos que hay muy pocos países donde existen estas tradiciones. No olvidemos que en Argentina la presidenta Cristina Kirchner no le entregó la banda al presidente Macri, algo que en Chile sería impresentable”, detalló el analista político Patricio Gajardo.

Tags:

Deja tu comentario